Estados Unidos ha iniciado una ofensiva económica a la que califica de “jamás antes vista” contra Irán, denominada operación ‘Paria Económico’. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció este lunes el lanzamiento de una serie de sanciones con el fin de cortar “todas las opciones económicas” de la República Islámica, intensificando la presión a casi seis meses del inicio de la guerra.
Bessent detalló que el Departamento del Tesoro ha identificado las redes y facilitadores utilizados por Irán para el contrabando de petróleo y la evasión de sanciones. Advirtió que “nadie está exento” de ser objetivo de sanciones indirectas si negocia con el régimen iraní, lo que marca un punto de inflexión en la estrategia estadounidense.
El presidente Donald Trump había anticipado que este sería el “Día D” económico, una ofensiva financiera masiva que buscaría dejar a Irán “aislado”. El mandatario aseguró que Irán “se está derrumbando por completo” en medio de la escalada de presiones para finalizar la guerra y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
Las nuevas “sanciones sectoriales” de Washington apuntarán a “cinco de las vías vitales que Irán explota en otros países: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo”. Estas medidas, según Bessent, ampliarán el riesgo de sanciones secundarias para quienes persistan en hacer negocios con el régimen.
“Estas medidas amplían el riesgo de sanciones secundarias para cualquiera que sea lo suficientemente insensato como para seguir haciendo negocios con este régimen, y acelerarán la rapidez con la que actuaremos contra ellos”, alertó Bessent.
Funcionarios del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas se están reuniendo con sus homólogos internacionales para comunicar las expectativas de Estados Unidos sobre acciones concretas, aunque no se precisaron las naciones advertidas ni un calendario específico. “Cada país tiene un plazo definido para poner fin a las actividades que hemos identificado. Si no actúan, nosotros lo haremos unilateralmente”, afirmó el secretario.
Adicionalmente, se anunciaron sanciones contra “más de sesenta entidades, individuos y buques en todo el mundo” que facilitan la adquisición de tecnología nuclear y de misiles ilícita, ciberoperaciones y generación de ingresos petroleros para el régimen iraní.
La nueva operación busca ahogar la economía iraní, fuertemente dependiente del petróleo, en un contexto de conversaciones de paz estancadas. La Marina estadounidense mantiene un bloqueo naval en las costas iraníes, agravando la situación económica de la nación persa. Por su parte, Irán ha respondido que considerará “enemigo” a cualquier país que se una a esta campaña económica.