El entrenador de Universidad Católica, Daniel Garnero, mostró su enojo tras la derrota de su equipo frente a Ñublense en la Liga de Primera 2026. Sus críticas apuntaron directamente al arbitraje y, en particular, a la expulsión temprana de uno de sus jugadores, así como a la actitud del juez.
Garnero lamentó que la expulsión de Fernando Zuqui a los seis minutos de juego condicionara el desarrollo del partido. Comparó la decisión con situaciones similares en otros encuentros que no terminaron en tarjeta roja.
“Lamentablemente, la expulsión fue importante en el trámite del partido. Quedar con un jugador menos a los seis minutos te condiciona. Me acuerdo que a (Justo) Giani se la hicieron contra Boca y no fue nada. El otro día con Estudiantes tampoco nada. A nosotros, fuera a la primera”, expresó el DT.
El estratega añadió que una expulsión tan rápida “debería ser por algo muy grave”, y que un pisotón, a su juicio, es “parte del juego”, aunque reconoció que son “las cosas del nuevo reglamento que molestan”.
Las críticas se intensificaron cuando Garnero se refirió al árbitro Diego Flores, insinuando que su pasado profesional influía en su comportamiento en la cancha.
“Me dijeron que había sido gendarme. Se piensa que soy un subalterno de él que me quiere retar en todos los tiros. Es un árbitro de fútbol, no es la autoridad. Es un árbitro, tiene que dirigir, tiene que cobrar correctamente”, enfatizó Garnero.
Respecto al desempeño de sus jugadores, el técnico de la UC admitió que al equipo le costó, especialmente en la primera mitad. “Teníamos otro plan y, lamentablemente, quedamos incómodos. No pudimos recuperar la pelota ni generar”, afirmó.
El próximo desafío para Universidad Católica será el miércoles 26 de agosto, cuando enfrenten a Coquimbo Unido en un partido pendiente de la Liga de Primera.