El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, enfrenta serios cuestionamientos por dos proyectos que, pese a ser distintos, comparten un punto de conflicto: ambos han sido beneficiados por la estrategia gubernamental para acelerar inversiones y, a su vez, mantienen vínculos con el círculo cercano del ministro.
Se trata de Alto Santorini, una iniciativa inmobiliaria que se asocia a su hermano, y NX Uno de Peine, proyecto del Grupo Errázuriz, conglomerado que en 2025 contrató a la consultora que antes dirigía el propio Quiroz.
La defensa oficial ante estas acusaciones es que el Ministerio de Hacienda solo busca optimizar los tiempos de tramitación, sin intervenir en el contenido ni en la aprobación ambiental de los proyectos. Quiroz, por su parte, insiste en que “todo es falso” respecto a las acusaciones. Esta situación ha llevado a las bancadas de oposición a anunciar la creación de una Comisión Especial Investigadora para fiscalizar los posibles conflictos de interés del ministro.
La polémica más reciente se centra en Alto Santorini, un proyecto inmobiliario valorado en US$43,6 millones, ubicado cerca de las dunas de Concón y vinculado a Víctor Quiroz, hermano del ministro. Consultado sobre este caso, Quiroz desestimó hoy que el sistema de Hacienda para agilizar procesos tenga alguna influencia en las decisiones ambientales.
“El Ministerio de Hacienda no tiene ninguna decisión que tomar respecto de ningún proyecto de evaluación. El cambio de tiempos en los procesos de evaluación ha beneficiado a 21.000 millones de dólares en proyectos”, sostuvo.
“Son cambios de tiempo en la resolución de los expedientes que no tienen nada que ver con el contenido de los expedientes, y por lo tanto, todo lo que se ha señalado es absolutamente falso y no sé qué más puedo decir”, añadió el ministro.
El mismo argumento fue esgrimido por Hacienda al responder a consultas de BioBioChile sobre NX Uno de Peine, un proyecto que busca la producción de sales de potasio en el Salar de Atacama y que pertenece al Grupo Errázuriz. En este caso, el vínculo no es familiar, sino profesional. En 2025, el conglomerado contrató a Quiroz & Asociados para un estudio sobre el acuerdo Codelco-SQM, trabajo firmado por Jorge Quiroz y Tomás Bunster, quien hoy coordina Regulación Económica en Hacienda.
Bunster tiene un papel crucial en esta controversia: desde Hacienda, participa en el seguimiento de los proyectos considerados prioritarios por el Gobierno. Es precisamente este cruce de caminos el que ha generado dudas sobre el seguimiento del proyecto: Quiroz y Bunster trabajaron anteriormente para el mismo grupo empresarial al que está ligado NX Uno, y ahora, ya en Hacienda, la iniciativa forma parte del mecanismo para agilizar la tramitación de inversiones.
El mecanismo de Hacienda para el seguimiento de proyectos de inversión priorizados busca identificar retrasos y acelerar las respuestas de los organismos públicos. La cartera monitorea los plazos, pero, según defienden, no tiene atribuciones para aprobar o rechazar proyectos ambientalmente.
Ante la consulta de BioBioChile sobre un eventual conflicto de interés, Hacienda no respondió directamente si consideraba que existía tal conflicto, pero recalcó que “la calificación ambiental de los proyectos está radicada por ley, de manera exclusiva, en el Comité de Ministros y en el Servicio de Evaluación Ambiental. El Ministerio de Hacienda ejerce las atribuciones que la ley le confiere, por lo tanto, estas materias quedan fuera del ámbito de su competencia”, indicaron desde Teatinos 120.
Respecto a la relación previa con el Grupo Errázuriz, Hacienda reconoció el trabajo realizado antes de que Quiroz asumiera como ministro, pero negó que estuviera relacionado con la evaluación ambiental de NX Uno. Esta situación mantiene en el ojo público la gestión del ministro y abre interrogantes sobre la transparencia en la aceleración de proyectos con nexos personales o profesionales.