Desde Osorno, el exministro Alfredo Moreno insistió en la necesidad de concretar una verdadera integración en los pasos fronterizos de Chile, especialmente en la cordillera. Advirtió que la conectividad actual dista mucho de ser efectiva, calificando los avances como meramente discursivos y sin impacto real.
Moreno, quien visitó la ciudad para participar en el tercer encuentro del Agro organizado por la Fundación Antonio Hitschfeld, criticó la precariedad de la infraestructura. “La integración latinoamericana ha sido el sueño de todos los organismos y de toda la poesía de las relaciones internacionales en las últimas décadas, pero en la práctica se ha avanzado prácticamente nada”, sostuvo.
El exministro también expuso la problemática de la interrupción constante de rutas clave. Ejemplificó con el paso Los Libertadores, el principal entre Chile y Argentina, que estuvo cerrado 28 días. “¿Cómo puede una cadena logística depender de un paso que puede estar cerrado 28 días de forma imprevista? Imposible”, sentenció, subrayando el impacto negativo en el comercio y la economía regional.
En materia, por ejemplo, de Magallanes, no tenemos una conexión terrestre y es imposible pensarla (…) y la navegación no es tan fácil, de tal manera que los cursos terrestres a través de Argentina son muy importantes. Así que la integración también tiene ese factor, a Argentina le pasa lo mismo en Tierra del Fuego; esto no es un problema de Chile o de Argentina, nos necesitamos; mientras mejores sean las relaciones, mientras más integrados, mejor.
Respecto a la conectividad del sur austral chileno, mencionó el paso Cardenal Samoré. Las suspensiones en este punto no solo afectan el enlace con las naciones del Mercosur, sino que también son cruciales para el abastecimiento de la Patagonia argentina hacia la zona sur austral de Chile.
Moreno enfatizó que, en lugar de criticar las deficiencias del lado argentino, la prioridad debe ser fortalecer el diálogo y la colaboración bilateral. Reconoció que Argentina enfrenta situaciones similares en su Tierra del Fuego, lo que demuestra la interdependencia y la necesidad mutua de mejorar la infraestructura y la gestión fronteriza. La integración sigue siendo una tarea pendiente que requiere acciones concretas para pasar del discurso a la realidad.