Una exposición de fotografías titulada “Anatomía de un genocidio”, que documenta los primeros 200 días de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, ha desatado una fuerte polémica en Viña del Mar y en el Congreso. La muestra, programada en el Teatro Municipal de Viña del Mar, generó los reclamos del embajador de Israel, Peleg Lewi, escalando las tensiones diplomáticas entre Chile e Israel.
La controversia no se limitó al título de la exposición, sino que también se centró en la decisión de la municipalidad de facilitar el Teatro Municipal para el evento, lo que provocó la molestia de diversos parlamentarios oficialistas.
El diputado de Renovación Nacional, Andrés Celis, quien además es miembro del grupo interparlamentario Chileno-Israelí, expresó su descontento con la decisión de la alcaldesa Macarena Ripamonti. Celis argumentó que el uso de instalaciones municipales para un evento de tinte ideológico es inaceptable.
“Es totalmente inaceptable que la alcaldesa pretenda utilizar nuestro Teatro Municipal para armar eventos políticos internacionales que nada tienen que ver con los problemas de nuestra comuna. Anuncio que ingresaré un requerimiento formal, ya que no vamos a permitir que se desvíen los fines de la Municipalidad de Viña del Mar para hacer propaganda ideológica”, sentenció el diputado.
Desde el municipio, en tanto, se informó a La Radio que la exposición no implica ningún gasto con fondos municipales.
Pese a esto, el embajador Peleg Lewi manifestó su preocupación, declarando que le inquieta que el dinero de las arcas municipales se destine a actividades que, a su juicio, promueven “discursos de odio y afirmaciones basadas en mentiras”.
La Comunidad Palestina en Chile reaccionó a las críticas. Janna Sakalha, su director ejecutivo, cuestionó la postura del embajador israelí, tildándola de carente de tacto diplomático.
“Un embajador que no conoce los límites ni la práctica diplomática. Por eso es que se hace necesario un llamado al Gobierno, a la Cancillería, a actuar con firmeza y exigir el respeto que se merece la institucionalidad chilena”, emplazó Sakalha.
Por su parte, el Centro de Información Palestina, organizador de la muestra, refutó las acusaciones del diplomático, destacando que los hechos documentados en las fotografías están “ampliamente documentados por organismos internacionales, periodistas y organizaciones de derechos humanos”.
“Calificar anticipadamente una exposición de “discurso de odio” y de estar basada en “mentiras”, sin siquiera conocerla, no constituye una discusión sobre los hechos: es una forma de amedrentamiento hacia quienes buscan documentarlos y hacerlos visibles”, añadieron, extendiendo una invitación al embajador para que asista y conozca la exposición antes de emitir juicios.
En el Senado, el Grupo de Amistad Chile-Palestina también se sumó a las críticas hacia el embajador Lewi, emitiendo un comunicado donde señalan que sus emplazamientos exceden el ámbito de la representación diplomática.