La psiquiatra Doctora Cordero confirmó el quiebre definitivo de su relación profesional con el animador Eduardo Fuentes, revelando que el distanciamiento se originó por lo que ella describe como hostilidad y envidia por parte de Fuentes.
En una entrevista con Gran Hermana TV, la doctora explicó que, al revisar programas antiguos, detectó un patrón de acoso y celos profesionales que la llevaron a la confrontación y posterior ruptura del vínculo. Las tensiones se hicieron evidentes durante su participación conjunta en un espacio radial.
«Saben cómo terminamos alejados con Eduardo, porque me he puesto a revisar los programas y me empecé a dar cuenta… Uno de repente no se da cuenta de que te están jugando chueco. Y empecé a fijarme en que él me acorralaba», declaró Cordero, añadiendo que la audiencia también notaba la situación.
«Y lo que ponía la gente: ‘Nosotros estamos en este programa para escuchar a la doctora, no nos gustas tú, Fuentes’, que entre paréntesis le decían ‘Fuentres’ porque lo más que marcaba eran tres puntos», detalló.
Según la psiquiatra, su éxito de audiencia y su capacidad intelectual fueron generando roces que derivaron en una fuerte discusión. Tras este altercado, Fuentes renunció al programa radial que compartían, lo que oficializó el deterioro de la relación.
La Doctora Cordero no dudó en atribuir la raíz del problema a su propia influencia y conocimientos:
«Soy una persona que despierta emociones pasionales porque soy envidiable por el grado de conocimientos que tengo, cómo los exhibo, muestro y comparto. Yo me doy el lujo de repente de corregir a una persona presente», afirmó.
Finalmente, la doctora relató el momento en que confrontó a Fuentes: «Soy psiquiatra, mujer, etcétera, pero no soy experta en las cosas que habrá estudiado él. Y me empezaba a acorralar, me decía: ‘Ya empezaste’, hasta que un día no aguanté más. Entonces ahí me di cuenta de que él me tenía odio y envidia, que me detestaba», concluyó, dejando en claro la irreconciliable distancia entre ambos.