Decenas de familias residentes en las parcelas de Laguna Verde, específicamente entre los sectores de La Virgen y Curaumilla, denunciaron llevar un mes aisladas debido al deterioro de los caminos, la escasez de transporte y la interrupción del suministro de agua. Esta situación se ha agravado tras los recientes sistemas frontales que afectaron la región de Valparaíso.
Los vecinos no han podido trasladarse al centro de Laguna Verde o a la ciudad de Valparaíso. Las intensas lluvias provocaron grietas en los caminos privados de acceso a las parcelaciones, volviéndolos intransitables para vehículos y camiones de reparto.
Cecilia, una residente que se estableció en el sector hace dos años, describió la situación como una “resistencia total”.
“Caminos están intransitables; vamos a cumplir un mes en que no nos podemos desplazar libremente y estamos en nuestras casas. Ni siquiera hemos podido salir a comprar nuestros víveres porque ha sido muy difícil; es una resistencia total acá. Tampoco hemos estado con entregas de agua y los camiones no han subido y hemos estado ya un mes sin agua”, lamentó la vecina.
Según información recopilada, el sector experimentó un significativo aumento de residentes en los últimos años, con la división de terrenos en lotes. Sin embargo, muchos de los nuevos caminos rurales se habrían generado sin los estudios técnicos necesarios, lo que los hace vulnerables a las condiciones climáticas extremas.
Viviana Araya, dirigente vecinal del comité Esfuerzo y Esperanza, explicó que gran parte de los nuevos habitantes son jubilados que buscaron alejarse de la vida urbana. Los servicios básicos, como el agua potable, solo llegan hasta el camino fiscal que lleva a Las Docas, quedando a unos dos kilómetros a pie del acceso a las parcelas.
Frente a esta situación crítica, las familias afectadas entregaron una carta al concejo municipal de Valparaíso, pero aseguran que hasta la fecha no han recibido respuesta alguna, manteniendo su aislamiento y la falta de servicios esenciales.