La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena registró un 6,9% de desocupación durante el trimestre móvil abril-junio de 2026, según el informe de empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta cifra representa un alza de 0,6 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, lo que evidencia un estancamiento en el mercado laboral regional.
A pesar de este aumento, Magallanes mantiene posiciones destacadas a nivel nacional en indicadores como la participación (69,0%) y la ocupación (64,3%). No obstante, el crecimiento de la fuerza de trabajo en un 2,4% superó al aumento de los ocupados, que fue del 1,8% (equivalente a 1.769 nuevos puestos), mostrando que no se logró absorber plenamente a quienes buscaban empleo.
El reporte también destacó una preocupante brecha de género. La tasa de desocupación femenina alcanzó el 9,5%, un incremento de 2,1 puntos porcentuales en un año. Mientras la fuerza laboral de las mujeres creció un 3,6%, la creación de empleo para ellas solo subió un 1,2%. Esta disparidad contribuyó a un aumento de la informalidad femenina, que llegó al 26,6%.
En cuanto a los sectores económicos, la construcción fue la actividad más afectada en la zona austral, con una contracción interanual del 20,4% en el número de personas ocupadas. Le siguieron el comercio y el transporte. Otros rubros como alojamiento, servicios de comida, enseñanza e industria manufacturera lograron mitigar el impacto general.
“Magallanes continúa liderando a nivel nacional en participación y ocupación laboral, pero las cifras también muestran que el mercado laboral regional se encuentra en una etapa de menor dinamismo”, afirmó el seremi del Trabajo y Previsión Social, José Miguel Salas. La autoridad agregó que “observamos un comportamiento bastante estable en los principales indicadores, lo que da cuenta de un escenario de estancamiento que nos obliga a concentrar los esfuerzos en mejorar la calidad del empleo”.
El Observatorio Laboral de Magallanes vincula la fuerte caída en la construcción con la finalización y el retraso de diversos proyectos de inversión. Se proyecta que las próximas licitaciones de obras públicas y privadas podrían reactivar la absorción de mano de obra en los trimestres venideros. Paralelamente, la ocupación informal regional aumentó al 21,2%, con un alza de 1,5 puntos porcentuales en el último año.