El presidente José Antonio Kast criticó el desorden del oficialismo en el debate político, señalando que la agenda pública está siendo copada por temas que considera “por fuera” de las prioridades del gobierno. Las declaraciones tuvieron lugar durante el 107° aniversario de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), evento donde también intervinieron la presidenta María Teresa Vial y el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas.
En su discurso, el Mandatario instó a una rápida aprobación de la Ley de Reconstrucción, argumentando que es crucial para eliminar las trabas burocráticas que impiden la recuperación de las zonas afectadas por los recientes temporales.
Respecto a la seguridad, Kast reconoció la gravedad de situaciones como los ataques entre menores o el fallecimiento de un carabinero. Sin embargo, presentó cifras que, a su juicio, muestran un avance positivo. Destacó una disminución del 17,6% en homicidios y un 46% en secuestros en comparación con el mismo periodo del año anterior, valorando la gestión del ministro de Seguridad, Martín Arrau. Afirmó que el país va “bien encaminado” en esta materia.
“Quiero hacer con ustedes una pequeña reflexión. En los medios de comunicación y también en algunos sectores políticos, hay diversas materias de discusión que van copando la agenda”, afirmó Kast.
Luego agregó que “ahí, siendo muy respetuoso siempre de esos debates, de esas discusiones y siendo muy transparente, digo: ¿serán algunos de esos temas los que debieran estar primando en la agenda?, ¿en las ocupaciones principales que tenemos que tener?, en ese debate que saca titulares, pero que no siempre aporta”.
Aunque no especificó a qué temas se refería, Kast enfatizó que la agenda del gobierno debe ser la de los chilenos, enumerando los ejes prioritarios de su administración: seguridad, crecimiento, empleo, educación e innovación. Estas áreas coinciden con las preocupaciones expresadas por la CCS, como la seguridad, el desempleo y el crecimiento económico, ejes que también “mueven” al Ejecutivo.
De esta forma, el Presidente cuestionó implícitamente a los partidos oficialistas que, según él, instalan en el debate público asuntos ajenos a las prioridades programáticas de su gobierno. La crítica sugiere una preocupación por la dispersión de esfuerzos y un llamado a la unidad en torno a los desafíos que considera más urgentes para el país.