El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que su gobierno está investigando activamente si Irán ha almacenado drones en Cuba. Ante periodistas en el Despacho Oval, Trump fue enfático al advertir que si se confirma la presencia de estos equipos en la isla caribeña, Washington tomará las medidas necesarias.
“Si los tienen, y es muy posible que los tengan, nos encargaremos de ello”, afirmó Trump, señalando que las autoridades estadounidenses analizan si Teherán utiliza Cuba como punto estratégico de almacenamiento de drones. La postura de la Casa Blanca es clara: “No vamos a permitir que eso suceda”, reiteró el mandatario.
Esta declaración se produce en un contexto de escalada en la presión estadounidense sobre el gobierno cubano. La administración Trump ha intensificado las sanciones contra funcionarios y entidades vinculadas a Cuba, en un intento por asfixiar económicamente a la isla, que atraviesa una severa crisis.
Recientemente, el Departamento de Estado sancionó al Ministerio de Turismo de Cuba y a nueve entidades estatales. Entre estas se incluyen agencias de exportación de combustible, bienes y servicios, buscando así impulsar la “iniciativa integral de la Administración (de Donald) Trump destinada a poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro continente”, según un comunicado oficial.
Las sanciones específicas impactan a varias empresas clave, como Enetec, S.A., dedicada a la importación y exportación de combustibles; Coreydan S.A., que importa combustible subsidiado desde México; el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (Gecomex), facilitador del comercio internacional; y el Grupo Empresarial de Transporte marítimo Portuario (Gemar).
En junio pasado, las medidas restrictivas ya habían alcanzado a figuras de alto perfil, incluyendo al presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a varios de sus familiares y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro. Adicionalmente, el Departamento de Justicia presentó una acusación contra Raúl Castro por su presunta implicación en el derribo de dos avionetas de una organización del exilio cubano en 1996, un incidente que cobró la vida de cuatro personas.
“Si los tienen, y es muy posible que los tengan, nos encargaremos de ello”, declaró Trump.
La investigación sobre los drones iraníes añade una nueva capa de tensión a la ya compleja relación entre Estados Unidos y Cuba, en un momento donde la administración Trump muestra una postura cada vez más firme en su política exterior hacia la región.