La escalada del conflicto en Medio Oriente, tras el colapso del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, ha generado una marcada inestabilidad en los mercados internacionales. A pesar de los esfuerzos de Qatar y Pakistán por mantener el memorando, las advertencias del presidente Donald Trump evidenciaron la fragilidad del proceso, llevando a la reanudación de bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes en el Estrecho de Ormuz.
Esta situación ha provocado que el precio del petróleo retome su tendencia al alza, reviviendo en Chile el temor a un nuevo «bencinazo». Economistas anticipan una significativa alza en los combustibles para agosto, a pesar de las bajas temporales registradas en el diésel.
Los especialistas explican que el desfase en el cálculo de paridad provocará que las alzas internacionales se reflejen en el mercado local durante las próximas semanas. La ministra de Energía, Ximena Rincón, no descartó nuevas alzas, supeditando la situación a la evolución del precio del crudo y la estabilidad global.
El presidente José Antonio Kast defendió el histórico aumento de combustibles de marzo, afirmando ante el Consejo General de su partido que, frente a la popularidad, siempre optará por la responsabilidad. Esta postura se mantiene en un contexto de creciente preocupación ciudadana.
El economista Carlos Smith de la Universidad del Desarrollo advirtió que el alza del 8 de julio aún no impacta en Chile debido al rezago del sistema. Sin embargo, estimó que el próximo mes se sentirá una presión significativa en el presupuesto familiar, anticipando un incremento que afectará directamente a los hogares.
Según el INE, el costo de la vida acumuló un 2,8% durante el primer semestre de 2026, y un 4,3% en los últimos doce meses, confirmando que la presión inflacionaria ya es una realidad palpable en las familias chilenas. Esta cifra subraya el impacto directo de las fluctuaciones económicas internacionales.
El analista internacional Guido Larson señaló que la volatilidad se mantendrá sin un acuerdo definitivo, alertando que superar el umbral de los 80 dólares por barril abriría un panorama aún más complejo y difícil de gestionar para las economías globales.
Con este escenario, los especialistas concuerdan en que la volatilidad del petróleo continuará incidiendo en los combustibles, lo que intensificará la inflación en el país y consolidará el costo de la vida como uno de los principales desafíos económicos para las familias chilenas en los próximos meses.