Un veredicto condenatorio dictó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Osorno contra Álvaro Ignacio Aravena Rosas, declarado culpable por el femicidio consumado de su exconviviente, Gabriela Cáceres Bustamante. La joven de 23 años fue asesinada a fines de abril de 2024 en un edificio del centro de la ciudad de Osorno.
La resolución judicial incluyó la agravante de ensañamiento, un aspecto subrayado por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG). Este organismo actuó como querellante en representación de la madre de la víctima, destacando la importancia de esta decisión para la justicia.
Francisca Pérez, directora del SernamEG en la Región de Los Lagos, afirmó que este veredicto es un paso significativo en la lucha contra la impunidad en casos de violencia de género. Enfatizó la relevancia de que el tribunal acogiera la agravante solicitada por los querellantes.
La lectura de sentencia, donde se conocerá la pena para el condenado, está programada para el próximo 17 de julio. SernamEG ha confirmado que mantendrá su solicitud de presidio perpetuo calificado, la máxima pena en la legislación chilena.
Esta pena busca asegurar que Aravena Rosas cumpla al menos 40 años de cárcel efectiva antes de poder optar a cualquier beneficio. La autoridad del SernamEG explicó que el servicio continuará brindando representación legal a la familia de la víctima durante todo el proceso judicial.
Además, recordó que la Ley Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres faculta al SernamEG a querellarse de oficio en todos los casos de femicidio consumado, reafirmando su compromiso con la erradicación de esta violencia.
El crimen ocurrió la noche del 28 de abril de 2024. Gabriela Cáceres Bustamante fue encontrada sin vida con múltiples heridas cortantes en una habitación de un edificio de calle Manuel Bulnes, en el centro de Osorno. El ahora condenado fue hallado en el mismo lugar con lesiones autoinfligidas.
Posteriormente, fue formalizado por femicidio consumado y permaneció en prisión preventiva durante la investigación. La familia de Gabriela, quien se había trasladado desde Valparaíso, indicó que la joven mantuvo una relación de aproximadamente nueve meses con Aravena Rosas, marcada por conductas de control y celos.
Su hermana relató públicamente que el imputado la vigilaba, la iba a buscar a su lugar de trabajo y limitaba sus relaciones con otras personas, antecedentes que fueron expuestos tras el femicidio.
Con el veredicto condenatorio ya dictado, la comunidad de Osorno espera conocer la pena definitiva que impondrá el tribunal en la audiencia fijada para el 17 de julio.