La actriz y directora teatral Carolina Sagredo, de 44 años, ha redefinido su carrera al transitar del mundo de las tablas al emprendimiento en el sector del skincare coreano. Después de casi dos décadas dedicada a la cultura, la artista encontró una nueva vocación con su empresa Corealina, que ya la llevó a ser invitada a Corea del Sur.
Sagredo, conocida por su pasión inquebrantable por el teatro, confesó que si tuviera la oportunidad de elegir nuevamente, volvería a la actuación. Sin embargo, la necesidad de asegurar la estabilidad económica para sus tres hijos la llevó a un punto de inflexión alrededor de los 41 años.
“El 2024, sucede una situación de agotamiento económico y familiar”, explicó Sagredo, detallando que las exigencias de estrenar obras teatrales la estaban llevando al límite. La falta de una recompensa tangible tras el arduo trabajo en el teatro, un “eterno emprendimiento” con recompensas inciertas, fue un factor clave para buscar un cambio.
Ante esta realidad, Carolina decidió aplicar su método de trabajo –investigación, ensayo y estreno– a un nuevo proyecto con un enfoque en la rentabilidad. Así nació Corealina, una importadora de cosméticos coreanos que distribuye marcas como Moonseal y Bamsae en Chile.
La idea de Corealina, nombre inspirado en su propio nombre y en Corea del Sur, surgió al reconocer el país asiático como un epicentro de la cosmética. Sagredo profundizó en este mundo, fascinada por sus productos y filosofía. “Corealina se enfoca en el amor propio y el autocuidado, como la belleza, que no es necesariamente superficial, es mucho más profundo que eso”, precisó.
La empresaria trazó un paralelo entre su antigua labor y su emprendimiento, destacando la importancia de pensar en el público. Sus productos no solo buscan ser beneficiosos para la salud de la piel, sino también sustentables, con empaques ecológicos.
La gestación de Corealina fue un desafío, ya que Carolina Sagredo no contaba con capital inicial. “Yo partí con muy poquitito y eso lo fui reinvirtiendo; ahora ya voy con el segundo préstamo. Además, he sido muy buena pagadora y, si miro hacia atrás, es realmente una odisea y ha sido hermoso ver cómo crece la empresa”, afirmó con orgullo.
El esfuerzo de Sagredo rindió frutos: recientemente fue invitada por Kotra, la oficina comercial del Gobierno de Corea, al exclusivo distrito de Gangnam en Seúl. Allí participó en InterCHARM Korea, una de las plataformas B2B de belleza más importantes de Asia, donde sostuvo 15 reuniones con diversas empresas.
Durante su viaje, Carolina Sagredo reflexionó sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en el ámbito de los negocios. “Para las mujeres, de pronto es más difícil, porque de alguna manera, tenemos que demostrar que estamos capacitadas para hacer negocios”, sostuvo. Agregó que la amabilidad femenina a menudo se confunde con falta de carácter, obligándolas a exigirse el doble.
A pesar de los obstáculos iniciales, como la deshonestidad de algunas personas, Sagredo se mantuvo firme. Aseguró que la resiliencia forjada en el teatro, con innumerables audiciones y proyectos Fondart no ganados, la preparó para el mundo empresarial. “Me han pasado cosas muy lindas porque he pasado por cosas difíciles, pero también han pasado cosas muy hermosas en esto. Y hay como una sensación en mi familia de esperanza, es muy bonito sentir que tú tienes un futuro”, concluyó la emprendedora.
