El presidente del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, confirmó este jueves que su colectividad mantendrá el respaldo a la invariabilidad tributaria, pese a los recientes ajustes en la megarreforma. Las modificaciones, negociadas entre el PPD y el Gobierno, establecen plazos diferenciados para la invariabilidad, en función del monto de inversión.
Anteriormente, la propuesta original contemplaba un período fijo de 25 años. Sin embargo, el senador Ricardo Celis (PPD) explicó que los nuevos términos fijan la invariabilidad en 10 años para inversiones de hasta 100 millones de dólares; 15 años para proyectos de hasta 350 millones de dólares; y se mantiene en 25 años solo para inversiones que superen los 500 millones de dólares.
Consultado sobre si estos cambios afectan el apoyo del PNL, Kaiser respondió que “no necesariamente”. El dirigente sostuvo que la clave no reside en el plazo legal, sino en el éxito real de la reforma.
El tema de los plazos es un tema que estableció el ministro y nosotros tenemos la convicción de que, si este proyecto de reforma, junto con lo que ha sido la reducción de la tasa tributaria, tiene éxito, es decir, efectivamente reactiva la economía y termina recaudando más el fisco, de la mano de esto vas a tener una invariabilidad tributaria no fijada en la ley, sino que fijada en la experiencia.
En esta línea, Kaiser argumentó que si la reforma logra reactivar la economía y aumentar la recaudación fiscal, la propia clase política “se lo piense un poco más antes de retrotraer una reforma que efectivamente haya tenido éxito”.
Recordó además las proyecciones del Consejo Fiscal Autónomo, que indican una disminución inicial en la recaudación fiscal tras la implementación del proyecto, seguida de un incremento que permitiría equilibrar las cuentas públicas hacia 2031, coincidiendo con la próxima elección.
Estaríamos más o menos en la fecha de la próxima elección. Es decir, sí, 11 años de invariabilidad quedarían en la ley para los proyectos que se implementen, pero yo creo que mucho más relevante es que se haga la experiencia y que esta termine consolidada en la mente de los actores políticos y, por lo tanto, no pretendan volver a un estatus que evidentemente nos tiene en una crisis económica.
Finalmente, sobre si el acuerdo con el PPD otorga demasiado poder a la oposición o pone en riesgo el núcleo de la reforma, Kaiser indicó que el oficialismo busca consensos en pro del crecimiento económico. Sin embargo, advirtió sobre posibles obstáculos futuros:
Esto va a depender mucho de la capacidad de la centroizquierda de resistir a las presiones de la extrema izquierda que pretende hacer una oposición que niega y no me sorprendería que se mantenga en una línea bélica respecto del gobierno electo.
El futuro de la reforma, por tanto, dependerá no solo de la implementación de los nuevos plazos, sino de la capacidad política para sostener una visión de crecimiento frente a posibles presiones.