El senador Francisco Huenchumilla de la Democracia Cristiana (DC), hizo un llamado directo al Partido Socialista (PS) para que asuma un rol de liderazgo en la oposición. El parlamentario subrayó que la centroizquierda debería conversar para tener una figura de “primus inter pares” que guíe al sector.
Durante una conversación con el medio La Tercera, Huenchumilla enfatizó que no todas las colectividades del sector son iguales y que el PS tiene una “gran responsabilidad”. Destacó su historia, su experiencia en múltiples gobiernos a lo largo de décadas, su potente bancada parlamentaria, su densidad intelectual y su organización como elementos clave.
“Es un partido con historia, con experiencia en distintos gobiernos por muchas décadas, tiene una bancada parlamentaria bastante potente, tiene densidad intelectual, tiene una organización. Por lo tanto perfectamente puede jugar un rol de primus inter pares, yo lo reconozco así frente al resto de los partidos”
En este contexto, el senador no ve motivos para no colaborar con otras fuerzas, como el Frente Amplio, que a su juicio, también posee una “sensibilidad socialista”. Afirmó que si existe la generosidad necesaria para comprender el destino que se juega la centroizquierda frente al avance de la derecha a nivel mundial, se podrá avanzar y “no vamos a salir de esto”.
Huenchumilla aclaró que su propuesta no implica que los demás partidos deban situarse “detrás” de los socialistas. Más bien, se trata de reconocer la necesidad de una conducción y, en su visión, el Partido Socialista es el más idóneo para ejercer ese rol, por encima de otros como la DC o el PPD.
En su análisis, el parlamentario democristiano también comentó sobre la situación de otras colectividades. Indicó que el Partido Comunista “está en otra” y que el Frente Amplio está enfrentando los costos de su “madurez, de su experiencia, de su implementación, de su crecimiento”, aunque tendrá su momento en la historia política de Chile.
Finalmente, Huenchumilla insistió en la urgencia de establecer una organización mínima. Sostuvo que, ante el actual “desorden”, la generosidad debería prevalecer para lograr una conducción política que permita consensuar una estrategia efectiva frente a una derecha que presenta características diferentes a las históricas y que sigue ganando terreno internacionalmente.