La presidenta y directora de operaciones de SpaceX, Gwynne Shotwell, anunció una masiva donación de acciones de la compañía, valorada en 320 millones de dólares, destinada al programa conocido como “Cuentas Trump”. Esta aportación, que incluye acciones de su propiedad y la de su marido, se produce días después de que el expresidente Donald Trump ejerciera presión para que Elon Musk, el hombre más rico del mundo y fundador de SpaceX, realizara un gesto similar.
Shotwell explicó que esta contribución busca inspirar a las nuevas generaciones. En sus palabras:
Nosotros hemos tenido suerte en nuestras carreras y esperamos que este regalo anime a la próxima generación a continuar el camino de permitir que la humanidad viva y vuele entre las estrellas.
Aunque la donación beneficiará a cuentas abiertas para menores en todo el país, Shotwell señaló que se pondrá un “poco más de énfasis” en los niños que residen cerca de su domicilio en el centro de Texas, dándole un matiz de enfoque regional a la iniciativa.
Las “Cuentas Trump” son un programa diseñado para que los padres puedan iniciar una inversión financiera a largo plazo para sus hijos. Estos fondos, con importantes ventajas fiscales, solo podrán ser retirados por los beneficiarios cuando alcancen la mayoría de edad, es decir, al cumplir los 18 años.
El lanzamiento oficial de estas cuentas tuvo lugar el 4 de julio y se enmarca en la ley presupuestaria aprobada por el Congreso y promulgada por el propio Trump. El expresidente celebró un acto simbólico junto a la Bolsa de Nueva York (NYSE) y el Nasdaq, destacando el respaldo de figuras como Michael Dell, fundador y director ejecutivo de Dell Technologies, quien también ha contribuido financieramente al programa.
Inicialmente, el Departamento del Tesoro realizará un depósito de 1.000 dólares para cada bebé nacido entre 2025 y 2028 que se adhiera al programa. Además de la significativa contribución de SpaceX, otras grandes empresas como Intel, Robinhood y Micron han anunciado sus propias aportaciones adicionales para las cuentas de los hijos de sus empleados, ampliando así el alcance y los fondos disponibles para esta iniciativa.
La decisión de SpaceX y su directiva llega en un momento clave, consolidando un programa que busca asegurar el futuro financiero de miles de menores en Estados Unidos, mientras se observa si la presión indirecta de figuras políticas continuará influyendo en las decisiones de grandes corporaciones.