Este domingo 5 de julio, la selección de Brasil se enfrenta a Noruega en los octavos de final del Mundial 2026, un encuentro crucial que se disputará a las 16:00 horas en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. La Canarinha, que llega con importantes bajas, buscará una histórica victoria ante un rival al que nunca ha logrado superar.
El partido podrá seguirse en vivo a través de las señales de DirecTV, incluyendo DSports, DSports 2 y DSports+, tanto por satélite como vía streaming mediante suscripción. Además, la plataforma Paramount+ ofrecerá la transmisión en alianza con DSports.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti enfrenta serios desafíos por las lesiones. A la ausencia inicial de Neymar y la baja de Wesley, se suman para este decisivo encuentro las pérdidas de Lucas Paquetá y, con alta probabilidad, de Raphinha. A pesar de estas limitaciones, Brasil ha mostrado una evolución notable, especialmente con la reciente remontada frente a Japón, un hito que no lograba en una ronda eliminatoria mundialista desde su campeonato en 2002. Esta victoria ha impulsado la confianza del grupo.
Por su parte, Noruega se presenta como un adversario invicto frente a la Canarinha. En los cuatro enfrentamientos históricos entre ambas selecciones, los «vikingos rojos» han conseguido dos victorias y dos empates. El equipo escandinavo, que regresa a un Mundial después de 28 años de ausencia, deposita su esperanza en la capacidad goleadora de Erling Haaland, quien ya suma cinco goles en la actual edición del torneo, solo por detrás de figuras como Kylian Mbappé y Lionel Messi.
Para este trascendental partido, las probables alineaciones serían:
- Brasil: Alisson; Douglas Santos, Marquinhos, Gabriel Magalhães, Danilo; Casemiro, Bruno Guimarães, Danilo Santos (o Gabriel Martinelli); Rayan, Vinícius Júnior y Matheus Cunha.
- Noruega: Ørjan Nyland; Julian Ryerson, Leo Østigård, Andreas Hanche-Olsen, David Møller Wolfe; Patrick Berg, Sander Berge, Martin Ødegaard; Oscar Bobb, Antonio Nusa y Erling Haaland.
El desafío para Brasil es doble: avanzar a cuartos y, por primera vez en la historia, derrotar a la imbatible selección noruega, que confía en su estrella para hacer la diferencia.