El Gobierno ha instado a los partidos que lo respaldan a que resuelvan sus diferencias mediante un diálogo interno, en lugar de hacerlo a través de los medios de comunicación. Este llamado surge tras una semana marcada por evidentes fricciones públicas en el sector oficialista.
El biministro Claudio Alvarado enfatizó la necesidad de estas conversaciones. Según sus palabras, “los partidos que apoyan al gobierno es importante que tengan instancias de diálogo, puedan conversar sus diferencias, puedan tener un proyecto político común y actuar coordinadamente”.
Para lograr este objetivo, Alvarado aseguró que se buscarán “instancias para que esa conversación se dé de manera interna, no por los medios de comunicación”. Así se espera contener las disputas que han afectado la imagen de unidad del bloque.
Pese a las tensiones, el biministro reconoció que el apoyo al Ejecutivo en decisiones cruciales no ha faltado, aunque siempre hay margen para mejorar. «Siempre hay espacio para mejorar la relación», señaló, sugiriendo un camino de reconciliación.
Solo en los últimos siete días se han registrado al menos dos episodios significativos que evidencian la fragmentación. Por un lado, la UDI demandó al Partido Republicano que aclare la postura de su diputado Agustín Romero, quien habría «ninguneado» a Evelyn Matthei, solicitando incluso disculpas públicas.
Simultáneamente, desde Renovación Nacional también dirigieron sus críticas hacia los Republicanos. Acusaron un “matonaje político” en el contexto del debate sobre una acusación constitucional, un tema que no logró generar un consenso claro dentro de la coalición.
Estos reiterados roces subrayan la complejidad de la cohesión en el oficialismo, mientras el Gobierno busca encauzar los desencuentros hacia instancias privadas para resguardar la fortaleza de su proyecto político común.