El Puerto de Arica enfrenta una crítica situación de sobrecarga, con una ocupación que se acerca al 120% de su capacidad de almacenamiento. Esta fuerte congestión es consecuencia directa de los prolongados bloqueos viales en Bolivia, los cuales ya superan los 40 días, afectando gravemente la logística.
La Empresa Portuaria Arica (EPA) y Terminal Puerto Arica (TPA) informaron que el problema radica en la drástica reducción de camiones bolivianos disponibles para retirar la mercancía. Pese a esta baja de salida, el arribo de naves con nueva carga continúa de manera programada, exacerbando el colapso en el terminal.
Ante este escenario complejo, ambas entidades han implementado una serie de medidas extraordinarias. Entre ellas, destaca la suspensión temporal de la desconsolidación de carga, una decisión estratégica para asegurar la continuidad de las operaciones más críticas y mantener activo el flujo del comercio exterior boliviano.
Las autoridades portuarias chilenas, junto a sus contrapartes bolivianas y otros actores logísticos clave, están trabajando intensamente para gestionar esta contingencia. El objetivo es diseñar un plan coordinado que permita normalizar el tránsito de mercancías una vez que las vías hacia el país vecino sean completamente restablecidas.
La situación en Bolivia se enmarca en un contexto de profundas protestas contra el gobierno presidido por el presidente Rodrigo Paz. Estas movilizaciones, lideradas por sectores campesinos y afines al expresidente Evo Morales, exigen la renuncia del mandatario y han mantenido bloqueadas importantes carreteras durante siete semanas.
Frente a la persistencia de los bloqueos, el presidente Rodrigo Paz anunció el pasado sábado la imposición del estado de excepción en el país. Esta medida busca, según sus declaraciones, «liberar las carreteras» y restablecer el orden ante la prolongada interrupción del tránsito y la actividad económica en diversas regiones bolivianas, cuyo impacto se siente directamente en Arica.