Un caso que enciende las alarmas en Migraciones
Un reciente preinforme de Contraloría, revelado por Reportajes T13, expuso una situación crítica respecto al programa de reunificación familiar: tres niños haitianos lograron ingresar a Chile en abril de 2025, pese a que su padre —quien había solicitado los permisos— había fallecido en marzo de ese mismo año. Las autorizaciones fueron otorgadas originalmente en febrero, pero el deceso del progenitor antes del viaje plantea interrogantes urgentes sobre los controles fronterizos y la custodia de los menores.
La postura de Luis Thayer sobre el ingreso
Luis Thayer, exdirector del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), calificó el hecho como «sumamente grave». Según explicó, si bien el proceso migratorio fue validado mientras el padre vivía, el escenario cambió drásticamente al momento del arribo de los niños a territorio nacional. Thayer enfatizó que el sistema debe aclarar qué adulto se hizo responsable del embarque y, sobre todo, quién los recibió formalmente al aterrizar en el aeropuerto.
«Ese caso puntual es gravísimo, sumamente grave. El Servicio Nacional de Migraciones recibe una solicitud de ese padre, estando vivo, por tres niños. Esas visas se analizan, los antecedentes se revisan, y se otorga la visa en febrero del año 2025», señaló Thayer.
El exdirector cuestionó la falta de claridad sobre la documentación utilizada por los menores para ingresar y con quién quedaron bajo cuidado. Según la normativa, ante una situación de orfandad o falta de tutores legales, el protocolo exige la intervención inmediata de los tribunales de familia.
¿Quién falló en los controles?
Thayer subrayó que el SERMIG no tiene competencia dentro del aeropuerto para verificar la entrega física de los menores a terceros; esa labor recae directamente en la Policía de Investigaciones (PDI). El exfuncionario instó a esperar el informe definitivo antes de extraer conclusiones precipitadas, confiando en que la PDI detalle en el reporte final si el caso fue derivado a tribunales o si se presentó un cuidador legal.
«La competencia del SERNAMIG es el análisis de las residencias y la validez de que quien solicita la visa es padre o madre, o el cuidador legal con un documento que lo certifique», concluyó Thayer, reiterando que la institución se limita a validar la documentación migratoria previa al vuelo, dejando la gestión en tierra bajo la supervisión de la autoridad contralora.