Tensión en el Mundial 2026: El Team Melli levanta la voz
El seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, no se guardó nada tras el empate 2-2 frente a Nueva Zelanda en el debut de su equipo en el Mundial 2026. Tras el encuentro disputado en Los Ángeles, el estratega afirmó que su delegación ha sido la más maltratada de toda la cita planetaria, apuntando directamente a las dificultades logísticas y políticas que han enfrentado en territorio estadounidense.
El contexto de tensión ha marcado la preparación iraní, obligándolos a trasladar su campo base de Arizona a Tijuana, México, a último momento. Además, las autoridades migratorias de Estados Unidos denegaron el visado a cerca de quince integrantes de la delegación, generando una incertidumbre que el propio Ghalenoei calificó como inaceptable para un torneo de esta magnitud.
Mehdi Taremi denuncia un «desastre logístico»
La estrella del equipo, Mehdi Taremi, fue aún más enfático en la zona mixta tras el partido. El goleador del Olympiacos calificó la situación como un auténtico desastre logístico que está afectando directamente el rendimiento y el estado anímico de los futbolistas. El delantero, de 33 años, señaló que tras el empate deben regresar de inmediato a Tijuana para luego volver a viajar a Los Ángeles para enfrentar a Bélgica.
«Es mucho estrés para los jugadores, tenemos poco apoyo, creo que la FIFA podría haberlo hecho mejor», declaró el capitán.
El jugador también lamentó la falta de personal, mencionando que incluso uno de sus analistas debió asumir funciones de responsable ante la prensa. Taremi cuestionó los valores de la organización al preguntarse dónde queda la paz y la alegría que pregona la FIFA, revelando que si bien el presidente Gianni Infantino visitó el vestuario, existen barreras externas que frenan cualquier intento de solución real.
Entorno hostil en Los Ángeles
Pese a las quejas por la organización, Taremi tuvo palabras de agradecimiento para los aficionados que apoyaron al Team Melli en el estadio. No obstante, el ambiente no estuvo exento de polémicas, ya que cientos de opositores al régimen de Teherán se manifestaron tanto fuera como dentro del recinto deportivo.
Durante el encuentro, se registraron abucheos al himno iraní y el despliegue de banderas prerrevolucionarias por parte de los manifestantes. Esta atmósfera de presión constante se suma a la carga deportiva que enfrenta el seleccionado iraní en este arranque de competencia mundialista.