Problemas burocráticos complican a Irán
La delegación iraní que participa en la Copa del Mundo ha enfrentado reiterados inconvenientes con sus visas para entrar a EEUU, situación que ha generado tensión ante la falta de una postura oficial por parte de la FIFA. El caso más reciente involucra al atacante Mehdi Torabi, cuyo permiso de ingreso expiró tras el primer encuentro del equipo el pasado lunes.
Según detalló la agencia oficial de noticias iraní, Irna, el resto de los jugadores del Team Melli contaban con visados que permitían múltiples ingresos al país norteamericano. Sin embargo, el documento de Torabi solo era válido para una única entrada, caducando justo después del partido disputado en Los Ángeles contra Nueva Zelanda.
Gestiones pendientes y antecedentes
La Federación Iraní de Fútbol ya trabaja activamente para gestionar un nuevo visado que permita al delantero acompañar al equipo en los compromisos venideros. Hasta el momento, ni el gobierno de Estados Unidos ni los organizadores del torneo han emitido declaraciones oficiales respecto a este complejo escenario administrativo.
Este episodio no es un hecho aislado, ya que el equipo ha lidiado con diversas dificultades logísticas desde su llegada. Entre los antecedentes figuran:
- La negativa de visado estadounidense a cerca de 15 integrantes de la delegación.
- Problemas en el aeropuerto de Los Ángeles enfrentados por el capitán Mehdi Taremi.
- Dificultades similares experimentadas por un integrante del cuerpo técnico durante su partida.
Contexto y desafíos futuros
El cuerpo técnico de Irán mantiene la esperanza de que Mehdi Torabi logre resolver su situación antes del duelo contra Bélgica, programado para el domingo en Los Ángeles, correspondiente al grupo G. Posteriormente, el combinado nacional deberá enfrentarse a Egipto el 26 de junio en la ciudad de Seattle.
Vale recordar que el debut contra Nueva Zelanda terminó en un empate 2-2, encuentro en el que Torabi no sumó minutos de juego. Originalmente, el plan de la selección era establecer su base de operaciones en Tucson, Arizona, pero las autoridades decidieron trasladarse a Tijuana, México, buscando evitar complicaciones derivadas del actual contexto geopolítico.