Una grave amenaza de seguridad fue desactivada por el FBI durante el reciente evento de la UFC 250, realizado el pasado domingo en la Casa Blanca. La ceremonia, organizada para celebrar el 80 cumpleaños del presidente estadounidense Donald Trump, fue el blanco de un complejo plan que buscaba atentar contra los asistentes.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó a través de X que el organismo tuvo conocimiento de una posible amenaza el 10 de junio. La operación, que involucró a socios encargados de hacer cumplir la ley en varios estados, permitió detener a varios sospechosos y frustrar los ataques antes de que fueran ejecutados.
Detalles del complot y los implicados
Según reportes de Fox News, el plan era considerablemente más violento de lo que se informó inicialmente. Los involucrados planeaban utilizar drones cargados con explosivos para atacar el edificio gubernamental. El objetivo era provocar una evacuación masiva de la multitud hacia el exterior, donde los estaría esperando un equipo de francotiradores estratégicamente posicionados.
Hasta el momento, la cifra de personas vinculadas a la conspiración superaría la veintena. El Servicio Secreto logró identificar al menos a 23 usuarios que discutían los detalles de esta operación a través de la aplicación de mensajería Signal, información clave obtenida tras analizar el iPhone de uno de los sospechosos.
El arresto clave en Cincinnati
Dentro de los involucrados, las autoridades detuvieron en Cincinnati a Tycen Proper, de 19 años. Según la denuncia penal, el joven habría gastado 3.000 dólares de su «dinero de graduación» para adquirir armamento. Entre lo incautado se encuentra un rifle tipo AR, un rifle bullpup decorado con la bandera de Estados Unidos y dos chalecos portaplacas.
Estamos preparados para detectar y responder ante quienes amenazan la vida de los ciudadanos estadounidenses y para llevarlos ante la justicia, especialmente durante grandes concentraciones como el histórico combate de UFC 250.
El evento de la UFC 250, que incluyó la construcción de un octágono en los jardines presidenciales, fuegos artificiales y sobrevuelos de aviones de combate, se mantuvo bajo estricta vigilancia ante el peligro latente. Por ahora, las autoridades mantienen las investigaciones abiertas para esclarecer las conexiones totales de esta red de conspiradores que buscaba manchar la celebración presidencial.