Una crisis que no detiene su avance
La violencia en el Instituto Nacional alcanzó un punto crítico tras la reciente amenaza de tiroteo, obligando a las autoridades a suspender las clases presenciales y decretar una pausa académica. Desde el 1 de enero, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro asumió la gestión del recinto, pero las primeras investigaciones señalan que detrás de estos episodios estarían ex alumnos que fueron desvinculados recientemente del colegio.
El ambiente en el lugar es desolador. El pasado viernes al mediodía, el recinto lucía completamente vacío. Un funcionario con tres décadas de trayectoria en la institución, quien prefirió mantener su identidad en reserva por miedo a represalias, lamentó profundamente la situación: “Esto en vez de mejorar, empeora. Es triste lo que está pasando”. Aunque tiene hijos en edad escolar, optó por no matricularlos en el que fue considerado el mejor colegio de Chile. “No tiene sentido. Los chicos pasan en paro”, sentenció.
Reacciones desde La Moneda y el municipio
El Presidente José Antonio Kast fue enfático al abordar el conflicto. “La violencia que hemos visto en algunos establecimientos educacionales emblemáticos no lleva a nada. No construye, no solamente destruye espacios físicos, sino que destruye el aprendizaje y el alma de los jóvenes porque los llama a ejercer violencia donde tiene que haber diálogo y educación”, declaró el mandatario.
Por su parte, el alcalde Mario Desbordes cuestionó el modelo de administración actual. “Hay un retroceso evidente desde que asume el SLEP y nos quita por disposición legal los establecimientos educacionales de Santiago”, afirmó. El edil lanzó duros dardos hacia la gestión de la directora del SLEP, Paulina Retamales, acusándola de complacencia.
“Se ha insistido por la directora del SLEP en el diálogo. Ella tiene en su equipo a todo el equipo de izquierda del Partido Comunista que trabajó con la exalcaldesa Irací Hassler. Para graficarlo bien, volvimos al periodo como si aquí hubiera una autoridad del Partido Comunista gobernando la comuna. La actitud, las frases y la forma en que se aborda esto es complaciente con estos grupos”, añadió Desbordes.
El declive de los emblemáticos
La crisis del Instituto Nacional no es un caso aislado. Otros establecimientos emblemáticos muestran un deterioro similar en sus indicadores académicos. Según el último ránking, el Internado Nacional Barros Arana (INBA) ocupa actualmente el puesto 1.147. Aunque escaló un lugar respecto al año anterior, la caída es drástica si se compara con el año 2015, cuando se ubicaba en el lugar 372.
El panorama es igualmente complejo para el Liceo de Aplicación, que hoy se sitúa en la posición 1.081, registrando un descenso de 35 puestos en comparación con la medición del año pasado. Si se analiza su desempeño histórico, la diferencia es abismal: en 2015, este liceo alcanzaba el puesto 319 de la clasificación nacional.