A casi tres años del impactante asesinato de Sabrina Durán Montero, conocida popularmente como la Narco Reina de Peñaflor, se revelaron los detalles técnicos que permitieron esclarecer este crimen. El homicidio ocurrió la mañana del 24 de octubre de 2023 en la comuna de Padre Hurtado, cuando la mujer, quien llevaba solo un mes en libertad, fue interceptada por dos sujetos mientras se dirigía a una cita con su manicurista.
Aunque los atacantes lograron su cometido tras disparar a plena luz del día, cometieron un error de principiante al escapar en el vehículo de la víctima: olvidaron llevarse el teléfono celular de Sabrina Durán. Según reportó T13, este descuido fue el eslabón perdido que la Fiscalía de Análisis Criminal Occidente necesitaba para reconstruir los hechos.
La pieza clave: geolocalización y señales telefónicas
Carolina Llanos, fiscal subrogante de la unidad, explicó que el dispositivo fue fundamental para desarticular la coartada de los atacantes.
Este teléfono resultó fundamental, pues nos permite identificar la trayectoria directa que efectuaron los autores de los disparos.
Tras cometer el crimen, los sicarios abandonaron el vehículo de la víctima en Quilicura, donde fue hallado una hora más tarde completamente incendiado. Sin embargo, el análisis de las señales telefónicas reveló un patrón ineludible para los investigadores.
- Se detectaron tres números transmitiendo simultáneamente en el lugar del crimen y en el sector donde se quemó el auto.
- Uno de los dispositivos era el de Sabrina Durán.
- Los otros dos aparatos telefónicos pertenecían a los autores materiales del homicidio.
¿Quiénes fueron los responsables?
Gracias a los mapas de calor y al cruce de registros telefónicos, la investigación apuntó directamente a Joaquín Cortés Casanueva como uno de los presuntos sicarios. En el momento en que se vinculó con el caso, el sujeto ya permanecía en prisión preventiva bajo cargos por amenazas y tenencia ilegal de armas de fuego.
No obstante, la resolución del caso ha enfrentado nuevos obstáculos. En noviembre de 2025, el propio Joaquín Cortés fue asesinado, lo que ha generado una mayor complejidad para cerrar el proceso judicial. A pesar de estos contratiempos, el Ministerio Público mantiene las diligencias abiertas con el objetivo final de identificar y procesar a la persona o banda que ordenó el homicidio de la Narco Reina de Peñaflor.