Un sargento de la Armada fue declarado culpable por el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia, tras acreditarse que violó a una funcionaria de menor rango. El grave delito ocurrió en diciembre de 2022, en el contexto de un denominado “rito de promoción” llevado a cabo en la capital de la Región de Los Ríos.
Detalles del abuso y la ceremonia
Según lo expuesto ante los magistrados, los hechos se desencadenaron tras una ceremonia de ascenso que incluyó prácticas intimidantes. Entre ellas, se reportaron imposiciones de penitencias de tipo militar, una simulación de culto a Neptuno y la presión constante hacia los asistentes para ingerir un brebaje compuesto por una mezcla de licores.
La justicia estableció que el consumo forzado de alcohol dejó a la víctima en un estado de vulnerabilidad absoluta, al perder la capacidad de oponer resistencia o retirarse. Aprovechando esta condición y la relación de subordinación jerárquica existente, el condenado trasladó a la mujer hasta su domicilio, donde cometió el delito sexual mientras ella se encontraba inconsciente.
Consecuencias y reproche institucional
El impacto para la víctima ha sido profundo, derivando en estrés postraumático y severas crisis psiquiátricas. Además del trauma físico y emocional, el caso reveló una preocupante victimización secundaria: la institución aplicó sanciones disciplinarias contra la afectada, las cuales solo fueron anuladas tras una serie de recursos legales acogidos por los tribunales.
¿Qué penas arriesga el acusado?
Durante la audiencia de veredicto, el Ministerio Público solicitó una pena de diez años de cárcel, fundamentando la petición en la gravedad del daño psicológico infligido. Por su parte, la defensa legal del sargento intentó suavizar la condena argumentando una supuesta “colaboración sustancial” de su representado, solicitando que el castigo se reduzca a tres años y un día.
Tras analizar los antecedentes, los magistrados determinaron que la lectura definitiva de la sentencia se llevará a cabo el próximo lunes 22 de junio. La comunidad y los organismos defensores de derechos humanos permanecen atentos a la resolución, la cual marcará un precedente sobre el abordaje de las jerarquías y abusos al interior de las ramas de las Fuerzas Armadas.