El Colegio de Profesores ha encendido las alarmas tras una reciente advertencia al Gobierno. Su presidente, Mario Aguilar, fue enfático en señalar que, de no ser escuchados en sus demandas sobre la crisis de convivencia escolar y las urgencias del sector, el gremio no descarta recurrir a movilizaciones sociales como medida de presión.
En un diálogo con Radio Infinita, el líder gremial reconoció que existe voluntad de conversar por parte de la ministra de Educación, María Paz Arzola. Sin embargo, la preocupación principal del profesorado radica en la intención del Ejecutivo de aplicar recortes presupuestarios a la cartera de Educación, una señal que consideran contraproducente para el sistema público.
Tensión presupuestaria y diálogo con el Ejecutivo
Aguilar manifestó su inquietud ante una posible estrategia gubernamental que priorice medidas punitivas sobre las soluciones de fondo. Al respecto, el dirigente fue categórico:
Si se siguiera avanzando en una línea de quitar presupuesto a la educación; en una línea de debilitar la educación pública; en una línea de sólo abordar las sanciones y la punición, pero no el tema de fondo, en algo tan complejo y tan urgente como es la convivencia escolar, evidentemente nosotros vamos a tener que levantar la voz, y si no somos escuchados, en algún momento tendremos que movilizarnos.
El presidente del Colegio de Profesores aclaró que su deseo no es entrar en un conflicto de calle, sino privilegiar las mesas de trabajo. No obstante, advirtió que el poder real en materia de recursos reside en el Ministerio de Hacienda. Según Aguilar, aunque la ministra Arzola tenga disposición, la intervención de los sectores económicos podría convertir el proceso en un «muro» difícil de sortear.
¿Hacia la privatización o la mejora pública?
El gremio mantiene interrogantes sobre el rumbo de la gestión actual. El profesor cuestionó abiertamente las intenciones del Ejecutivo: “¿Se quiere hacer una pausa para mejorar la educación pública, o se quiere hacer una pausa para todavía desactivar más y avanzar hacia la privatización?”, reflexionó durante la entrevista.
A pesar de la advertencia, el dirigente confirmó que el gremio sigue activo en las mesas técnicas y comisiones de trabajo ya instaladas con el Gobierno. Por ahora, el sector se mantiene a la expectativa, reiterando que los paros y las marchas son siempre un último recurso, pero que no dudarán en utilizarlos si el diálogo no se traduce en soluciones concretas y en el presupuesto necesario para el sector.