En una estrategia clave para profundizar la integración energética regional, Chile ha puesto a disposición de Argentina su infraestructura portuaria para facilitar la exportación de gas y petróleo desde el megayacimiento de Vaca Muerta hacia los mercados de Asia. Este plan, informado este miércoles por el Ejecutivo, busca convertir al país en una plataforma logística estratégica para los hidrocarburos trasandinos.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, detalló que esta iniciativa permitirá a Argentina conectar sus recursos con el Pacífico aprovechando los terminales chilenos. «Argentina puede salir a través de nuestros puertos al Pacífico y conectarse con Asia. Nosotros podemos aprovechar nuestra infraestructura e interconectarnos energéticamente con este país», afirmó la secretaria de Estado.
La ruta hacia Vaca Muerta y el rol de YPF
La propuesta fue reforzada tras una visita a la provincia de Neuquén, donde se ubica Vaca Muerta, considerada la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional y la cuarta en petróleo del mismo tipo. En la instancia participaron el canciller Francisco Pérez Mackenna, el gobernador neuquino Rolando Figueroa y Daniel Martín, gerente general de la petrolera estatal YPF.
«Hemos conversado e investigado la posibilidad de que Chile se incorpore como importador de los hidrocarburos que se van a producir en esta región», señaló el canciller Pérez Mackenna respecto a los alcances de la visita diplomática.
Impacto en la matriz energética chilena
Para Chile, la diversificación de proveedores es una prioridad ante la volatilidad de precios marcada por conflictos geopolíticos. Según datos oficiales, en 2025 las importaciones energéticas chilenas totalizaron US$ 14.416 millones. De ese monto, un 20% provino de Argentina, equivalente a US$ 2.876 millones, consolidándolo como el segundo proveedor del país, solo superado por Estados Unidos.
La Cancillería chilena destacó que el país puede constituirse en un mercado regional estable y complementario. La oferta incluye no solo terminales de GNL, sino también experiencia regulatoria, capacidades logísticas y una posición geográfica privilegiada para las rutas hacia el Pacífico. El éxito de esta integración dependerá de la capacidad operativa para sincronizar el potencial productivo de Vaca Muerta con la capacidad de recepción portuaria nacional en el largo plazo.