Una grave crisis de violencia afecta la convivencia escolar en el Liceo Bicentenario Padre Alberto Hurtado Cruchaga de Loncoche. La situación obligó a los funcionarios del establecimiento a paralizar sus actividades durante este miércoles, con el objetivo de reflexionar sobre la falta de seguridad y entregar un petitorio formal a las autoridades locales.
¿Qué ocurre realmente al interior del aula? Según Andrea Varela, representante de los profesores, la escalada de hostigamiento ha sido constante en los últimos meses. La docente detalló que, si bien en años anteriores se reportaban episodios aislados, la situación se intensificó drásticamente en el presente periodo escolar.
Agresiones físicas y falta de respaldo
La representante del gremio docente describió un escenario alarmante que incluye desde amenazas y groserías hasta ataques directos a la integridad física de los funcionarios. Al respecto, Andrea Varela explicó:
Han existido episodios de violencia aislados los años anteriores. Pero, este año, y sobre todo durante los últimos dos meses, han sido mucho más recurrentes, ya sea verbales, desde las groserías, amenazas también y, bueno, también físicas. Tenemos como empujones, golpes en los brazos en realidad, que es lo que más hemos podido evidenciar.
El punto de quiebre se registró este martes, cuando una profesora fue víctima de una agresión física. Además, los docentes han señalado que las dificultades se extienden a la relación con algunos apoderados, quienes han increpado a los funcionarios en diversas oportunidades.
Denuncias por abandono y reglamento inexistente
Los trabajadores del recinto acusan un abandono por parte de las autoridades y una nula aplicación de los protocolos vigentes. Según denuncian, el reglamento interno de convivencia escolar es prácticamente inexistente en la práctica, debido a que no ha sido socializado y las sanciones contra los alumnos agresores carecen de efectividad real.
Adriana Quintana, concejala y presidenta de la comisión de educación del municipio, lamentó la lentitud en la gestión de estas demandas. Según la edil, este no es un conflicto exclusivo del establecimiento, sino una problemática nacional que requiere medidas urgentes y una respuesta mucho más expedita por parte del DAEM de Loncoche.
¿Cuáles son las demandas de los docentes?
Para retomar la normalidad, los funcionarios exigen acciones concretas que garanticen su seguridad. El petitorio entregado a las autoridades municipales contempla los siguientes puntos:
- Capacitación especializada para intervenir en situaciones de riñas escolares.
- Implementación de mecanismos efectivos para sancionar a estudiantes agresores y apoderados infractores.
- Instalación de cámaras de seguridad en puntos estratégicos.
Aunque el paro impidió el desarrollo de las clases, el liceo mantuvo los servicios de alimentación y traslado para los alumnos. A la espera de una respuesta por parte de la Municipalidad de Loncoche, la comunidad escolar permanece en alerta, a la espera de que se definan medidas concretas que pongan freno a la violencia dentro del recinto educativo.