De la disciplina al delito
Sergio Murat, conocido en redes sociales como un emprendedor enfocado en el esfuerzo y la disciplina, pasó de promocionar su exitoso gimnasio en Valdivia a estar en el centro de la Operación Nereida. Este operativo desarticuló una red criminal dedicada al tráfico de productos del mar que, según las investigaciones, generó ganancias cercanas a los $21 mil millones.
Años atrás, Murat construía su imagen pública compartiendo su historia personal. “Siempre fui rebelde en la vida”, declaraba en sus publicaciones, donde exhibía con orgullo el crecimiento de su recinto deportivo. Sin embargo, tras dos años de indagatorias de la PDI, su nombre figura ahora como uno de los líderes del llamado “Clan de Valdivia”.
El modus operandi del “Clan de Valdivia”
La estructura liderada por Murat junto a Ivanna Ríos se dedicaba a la comercialización a gran escala de productos obtenidos ilegalmente. La gravedad de las acusaciones incluye la venta de recursos extraídos en periodos de veda e incluso el reetiquetado de mercancía vencida para insertarla nuevamente en el mercado nacional.
La PDI ejecutó 56 allanamientos simultáneos en diversas regiones del país para desmantelar esta organización. En el proceso, se procedió a la incautación de diversos bienes, incluyendo el gimnasio que funcionaba como base de operaciones para Murat.
Implicados y formalización
El caso ha causado impacto por la red de protección que rodeaba a la organización. La Fiscalía señaló que la banda contaba con la colaboración de tres funcionarios de Carabineros y un ex funcionario de Sernapesca, quienes facilitaban información sensible sobre controles y fiscalizaciones.
En total, este martes fueron formalizadas 54 personas tras una extensa jornada judicial. Pese a la magnitud de la estructura criminal, la justicia dictaminó la prisión preventiva para solo cuatro de los imputados, grupo que incluye a dos de los efectivos policiales involucrados en la red.