En una reciente entrevista concedida a NBC News, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analizó el complejo panorama de las negociaciones de paz con Irán. El mandatario calificó a los líderes iraníes como personas “fuertes” y “orgullosas”, atribuyendo a estas características la razón por la cual Teherán aún no ha suscrito un acuerdo definitivo para finalizar la guerra que ya alcanza su cuarto mes.
Pese a la resistencia actual, Trump se mostró optimista respecto al desenlace diplomático. Al conversar con la periodista Kristen Welker, el jefe de Estado subrayó que las autoridades iraníes eventualmente cederán. “Son fuertes, orgullosos, hay cosas que nunca pensaron que harían y que tendrán que hacer. No tienen otra opción, y lleva un tiempo”, enfatizó el mandatario ante las consultas sobre el estancamiento de los diálogos.
El estado del poder militar iraní
Durante la conversación, el gobernante estadounidense defendió la pausa en los avances rápidos, argumentando que una confrontación de esta escala requiere un proceso prolongado, comparando incluso la situación con la complejidad de la guerra de Vietnam. Asimismo, Trump reiteró que Estados Unidos ha logrado neutralizar una parte significativa de la capacidad bélica de su adversario.
Según estimaciones del presidente, Washington ha destruido gran infraestructura iraní, incluyendo fábricas de drones, centros de producción de misiles y diversas plataformas de lanzamiento. No obstante, admitió que el poder de Teherán no ha sido totalmente erradicado, estimando que el régimen aún conserva entre el 21 % y el 22 % de su capacidad militar original.
La postura de Teherán y el dinero congelado
Mientras la Casa Blanca mantiene su posición, un alto funcionario de la República Islámica declaró a CNN que cualquier avance concreto depende de una condición específica: la liberación de 24.000 millones de dólares en fondos iraníes actualmente congelados.
“Si él (Trump) quiere llegar a un acuerdo con Irán, estos 24.000 millones de dólares son una prueba de la confianza que Irán quiere tener con Trump; esta es una prueba que Estados Unidos debe superar y se abrirá el camino”
Actualmente, ambos países intercambian borradores de paz a través de mediadores paquistaníes. Mientras Teherán insiste en que las conversaciones están paralizadas, Donald Trump sostiene que el proceso sigue en marcha y ha deslizado la posibilidad de que un trato pueda ser anunciado tan pronto como este fin de semana, manteniendo así la incertidumbre sobre el futuro de la región.