La líder política Keiko Fujimori arremetió con dureza contra Roberto Sánchez tras la presentación de su nuevo plan de gobierno en Perú. La hija de Alberto Fujimori no escatimó en calificativos para describir la propuesta de su contendor, etiquetándolo directamente como un “Frankenstein político” debido a las alianzas que ha logrado consolidar de cara a los próximos comicios.
Según Fujimori, la candidatura de Sánchez se encuentra “hipotecada” frente a dos figuras clave de la política peruana: el expresidente Pedro Castillo, quien se mantiene recluido en el penal de Barbadillo, y el líder ultranacionalista Antauro Humala. Para la opositora, este escenario no es más que un “triunvirato” donde el candidato es, a su juicio, una “mala imitación” del exmandatario preso.
La crítica al “Frankenstein político” de Sánchez
Durante una conferencia de prensa, la exaspirante presidencial cuestionó los cambios de postura de Sánchez. “El señor Sánchez cambia de planes como de discursos a cada rato. Como diría el comediante Marx: ‘Tengo mis principios y si no te gustan, pues acá tengo otros’”, sentenció ante los medios. Además, sostuvo que la reciente foto donde aparece rodeado de figuras que han pasado por diversos gobiernos anteriores representa una “repartija” evidente.
Uno de los puntos que más encendió el debate fue la decisión del candidato de esperar los resultados electorales desde el penal de Barbadillo. Para Keiko Fujimori, este gesto es la prueba definitiva de su dependencia política hacia Castillo y Antauro Humala, consolidando una alianza que, según advierte, se traducirá en un gobierno compartido por estos tres actores.
El factor Antauro Humala y la amenaza territorial
El panorama se vuelve más complejo ante los trascendidos reportados por Infobae sobre los pactos entre Sánchez y el hermano de Ollanta Humala. Rumores en círculos políticos sugieren que Antauro podría ocupar el cargo de Ministro de Defensa si el izquierdista logra el triunfo. Esta posibilidad genera especial inquietud en Chile, recordando las declaraciones de mayo pasado de Humala.
En aquella entrevista, el líder etnocacerista afirmó que el Perú debe buscar la recuperación de los territorios de Arica y Tarapacá, los cuales definió bajo su visión de fundamentalismo patriótico. “En algún momento, como etnocacerista y fundamentalista del patriotismo, el Perú debe reivindicar en los hechos Tarapacá y Arica. Por la vía diplomática o por la vía armada”, fue su amenaza explícita. Ante este escenario, la pregunta que queda en el aire es qué tan real es el riesgo de que esta alianza se materialice y cómo impactará en la estabilidad regional si Sánchez llega a consolidar su cuestionado bloque de poder.