El Registro Único de Vándalos e Incivilidades
Durante su primera Cuenta Pública este lunes en el Congreso Nacional, el Presidente José Antonio Kast dio a conocer el proyecto de ley que establece el Registro Único de Vándalos e Incivilidades. Esta iniciativa busca identificar a todas las personas que resulten condenadas o sancionadas por acciones que perjudiquen la convivencia ciudadana, el patrimonio público o la infraestructura nacional.
Según lo expuesto por el Mandatario, los individuos incluidos en este registro podrían enfrentar severas consecuencias. Entre ellas se contemplan restricciones administrativas y la suspensión de diversos beneficios estatales, afectando directamente a quienes atenten contra el orden público.
Detalles y alcances de la propuesta
El subsecretario Pavez profundizó en los alcances de la normativa, confirmando que se integrará al plan de Seguridad del gobierno. La autoridad señaló que la medida alcanzará tanto a personas que agreden a Carabineros como a quienes ejecuten delitos que atenten contra la civilidad. El subsecretario añadió: «Hay una serie de conductas que no son delitos, que nosotros las vamos a tipificar como incivilidades para que esas personas también pierdan algunos beneficios sociales».
En el ámbito regional, el Ejecutivo también ha debido abordar preocupaciones sobre infraestructura crítica, como la alerta de la Contraloría por una grave falla de seguridad en la cárcel de Aysén, donde se reportó un acceso abierto y sin presencia de gendarmes.
¿Qué conductas serán sancionadas?
El Ejecutivo definió que el proyecto se enfocará en hechos vinculados a la violencia y el daño al espacio público. Aunque los detalles finales se definirán en la tramitación legislativa, el listado preliminar incluye:
- La quema de buses del transporte público.
- La destrucción o daño a infraestructura pública.
- Agresiones físicas contra funcionarios de Carabineros.
- Ataques dirigidos a trabajadores de la salud.
Doble registro: Delitos y Faltas
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, explicó que el sistema contará con dos registros diferenciados para separar la gravedad de las acciones. La idea es aplicar criterios distintos según se trate de infracciones o delitos comprobados.
«Son dos registros separados. Uno será de delitos y otro de faltas. Las penas accesorias podrían ser desde perder la gratuidad hasta perder la posibilidad de ingresar a un estadio. Todo eso estará contemplado en cada uno de estos registros», declaró Arrau.
De esta manera, el gobierno busca establecer una segmentación clara entre quienes cometen delitos y aquellos sancionados por faltas menores, asegurando que ambos grupos enfrenten consecuencias proporcionales por haber sido incorporados en los nuevos registros estatales.