La exseremi de Transportes de Aysén, Verónica Figueroa Foitzick, salió al paso de las versiones que circularon tras su abrupta salida del gabinete regional. Su renuncia se produjo luego de un confuso incidente registrado en la Primera Comisaría de Carabineros de Coyhaique, vinculado a la detención de su pareja. A través de su cuenta de Instagram, la exautoridad desmintió las acusaciones en su contra, asegurando que “el 98% de lo que se dijo es falso” y confirmando que emprenderá acciones legales contra el medio regional El Divisadero.
El origen del caso: un accidente en la Ruta 7
El conflicto tiene raíces en 2025, cuando un animal propiedad de su pareja provocó un accidente de tránsito en el sector El Peludo de la Ruta 7, dejando a una persona lesionada. Según Figueroa, aunque hubo un siniestro, no se registraron heridos de gravedad y ambas familias llegaron a un acuerdo reparatorio. La situación escaló el pasado 27 de mayo, fecha en que su pareja debía asistir a una audiencia de cierre, la cual olvidó involuntariamente.
Ese mismo día, personal de Carabineros contactó al involucrado para solicitarle una declaración. “Se fue altiro a la comisaría, llegó, lo hicieron pasar a una sala al final, le pidieron el carnet y lo tomaron detenido”, relató la exseremi. Tras ser notificada, Figueroa utilizó un día administrativo para acudir a la unidad policial, gestionar la asistencia de una abogada y lograr la libertad de su pareja durante esa misma jornada.
“Nunca hubo maltrato”: la versión de la exautoridad
“Quiero dejar claro que nunca hubo un maltrato a Carabineros, nunca. Sí estaba nerviosa porque imagínense, es tu marido, tu esposo que toman detenido y que no está acostumbrado a este tipo de cosas; al contrario, uno trata siempre de hacer las cosas bien… Fue un momento bien angustiante”
La exsecretaria regional ministerial sostuvo que los rumores difundidos respondían a una campaña de desprestigio motivada por la envidia y diferencias políticas, destacando que durante su gestión en Transportes trabajó con total dedicación. Afirmó que su decisión de dimitir fue voluntaria para evitar perjuicios mayores a la imagen del actual gobierno.
Actualmente, la exautoridad se prepara para presentar una querella formal contra el medio que reportó el caso, reafirmando que su salida no obedeció a conductas indebidas como se especuló. ¿Logrará la vía judicial limpiar su imagen tras el impacto que tuvo este episodio en la opinión pública regional?