En su reciente Cuenta Pública, el presidente José Antonio Kast lanzó un ambicioso plan para enfrentar la crisis de seguridad nacional. La estrategia combina acciones inmediatas con una agenda legislativa que busca pasar de una respuesta fragmentada a una ofensiva coordinada contra el crimen organizado.
Plan Escudo en Ruta y despliegue territorial
El mandatario destacó la implementación del Plan Escudo en Ruta, una medida iniciada la semana pasada que integra control vehicular permanente y sistemas de teleprotección mediante inteligencia artificial. Paralelamente, se trabaja en el refuerzo de la seguridad en el transporte público y la trazabilidad de carga en los puertos chilenos.
Uno de los ejes más ambiciosos es el próximo despliegue del Plan de Intervención Barrial Intensivo. Esta iniciativa articulará recursos estatales en 50 barrios críticos del país. Según detalló Kast, la estrategia incluirá:
- Copamiento policial dirigido y patrullaje preventivo constante.
- Operativos focalizados destinados a desarticular mercados ilícitos.
- Acciones directas contra organizaciones criminales locales.
Siete Fuerzas de Tarea y agenda legislativa
Para mejorar la coordinación, el gobierno creará siete Fuerzas de Tarea bajo el liderazgo del Ministerio de Seguridad Pública. Estas unidades buscarán unificar las capacidades de las policías, el Ministerio Público, Gendarmería y servicios fiscalizadores para combatir delitos específicos, tales como secuestro, sicariato, ciberdelito, finanzas criminales y la violencia en la Macrozona Sur.
A partir del martes 2 de junio, el Ejecutivo ingresará una batería de proyectos de ley. Entre las medidas más relevantes se encuentran:
Aumentar el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, fortalecer las facultades autónomas de las policías, ampliar los plazos de retención y declarar una guerra total al crimen organizado mediante penas más severas por asociación delictiva.
Además, se confirmó la creación del Registro de Vándalos e Incivilidades, impulsado inicialmente por el subsecretario Máximo Pavez, con el fin de que quienes cometan delitos contra carabineros, personal de salud o monumentos nacionales enfrenten las consecuencias legales de sus actos.
Carabineros y la situación en la Macrozona Sur
Kast abordó el déficit de personal policial, argumentando que Carabineros sufrió el retiro de más de 4.500 funcionarios en los últimos cinco años debido a una supuesta campaña de desprestigio. Para revertir esto, el gobierno ingresará un proyecto de ley destinado a mejorar las condiciones y estipendios de los alumnos de la institución, junto con una asignación trimestral para mejorar sus remuneraciones.
Respecto a la Macrozona Sur, el Presidente fue enfático:
La Araucanía no será más refugio de terroristas ni de prófugos de la justicia. A quien quema, roba o asesina, le caerá todo el peso de la ley.
Destacó que, en menos de 80 días, se ejecutaron operativos en zonas que se consideraban vedadas, contando con el apoyo del Ejército y la Armada. Con estos anuncios, el gobierno marca un punto de inflexión en su gestión, dejando pendiente la discusión en el Congreso para determinar la velocidad con la que estas medidas se transformarán en realidades operativas para la ciudadanía.