Un nuevo comienzo en Lo Barnechea
Nunca es tarde para cumplir los sueños postergados. Arturo Bello, un vecino de la comuna de Lo Barnechea, ha demostrado que la edad es solo un número al regresar a las aulas a sus 78 años. Su objetivo principal es claro: aprender a leer y escribir, una meta que tuvo que dejar de lado durante décadas debido a las circunstancias de su vida.
Actualmente, Arturo se encuentra cursando segundo básico en el Instituto Fermín Vivaceta. Su ingreso al sistema escolar ha sido recibido con gran entusiasmo por su familia y las autoridades locales, marcando el inicio de una etapa que la pobreza le impidió disfrutar plenamente durante su niñez.
Una infancia marcada por el trabajo
La historia de Arturo es un reflejo de la realidad de muchas familias chilenas de su época. Proveniente de un hogar con nueve hermanos, el pequeño Arturo debió abandonar sus estudios tempranamente para ayudar económicamente a su madre. Durante el resto de su vida, se dedicó principalmente a labores de jardinería y aseo, roles en los que demostró su incansable capacidad de trabajo.
La Municipalidad de Lo Barnechea difundió imágenes donde se le observa recibiendo su material escolar de la Junaeb, insumos fundamentales para su actual proceso de aprendizaje. Además de su faceta como estudiante, Arturo es un hombre activo que mantiene su compromiso con el deporte, siendo integrante del club de ciclismo Los Cóndores.
El apoyo incondicional de su familia
La noticia del regreso de Arturo a los estudios desató una ola de cariño por parte de sus seres queridos. Sus nietos fueron los primeros en expresar su orgullo. Uno de ellos destacó el esfuerzo constante del abuelo, señalando: «A mí me costó muchísimo enseñarle a escribir algunas cosas y ahora podrá de nuevo retomar sus clases».
Por su parte, su hija reveló detalles conmovedores sobre la vida personal de Arturo. «Mi papá es un gran hombre noble, un maravilloso tata que no se lo imaginan», comentó. Según relató, Arturo quedó viudo a los 46 años y ha luchado contra una depresión que lo mantiene bajo tratamiento con litio desde hace tiempo. Pese a estas dificultades, su hija asegura que él se siente muy motivado y avanzando con éxito en sus lecciones.
Un ejemplo de perseverancia
Desde la Municipalidad de Lo Barnechea han enfatizado que el caso de Arturo Bello es un testimonio de superación personal. Su determinación no solo ha impactado a su familia, sino que se ha convertido en un mensaje potente para todos aquellos que, por distintas circunstancias, dejaron proyectos o sueños pendientes en el camino.
Arturo no solo es un estudiante aplicado, sino también un pilar para su descendencia, quienes agradecen profundamente el sacrificio que realizó para sacar adelante a sus hijos y nietos. Hoy, a sus 78 años, este vecino de Lo Barnechea escribe su propia historia, demostrando que el aprendizaje es un camino que puede retomarse en cualquier momento de la vida.