El balance del PC tras la elección
La secretaria general del Partido Comunista (PC), Bárbara Figueroa, realizó un balance sobre el desempeño de la candidatura de Jeanette Jara en el reciente proceso presidencial. En conversación con el programa “Más de 100 días” de BioBioTV, la dirigenta analizó el desafío que supuso integrar a un mundo progresista amplio, desde la socialdemocracia hasta la izquierda tradicional. Pese a que los resultados no se tradujeron en la consolidación electoral esperada, Figueroa valoró la experiencia como una confluencia necesaria para el sector.
Respecto a la votación obtenida, la secretaria general reconoció que los más de 5 millones de votos que recibió una candidata identificada con el PC poseen un “peso específico” innegable. Aseguró que la campaña superó las fronteras del partido, por lo que asumen el resultado con humildad, entendiendo que el respaldo ciudadano fue mucho más allá de su militancia histórica.
Tensión en la oposición y acusación de dolo
Consultada sobre las discrepancias internas que surgieron durante la campaña —incluyendo las críticas de Carola Tohá hacia el rol del PC—, Figueroa defendió la diversidad de la coalición. “No somos todos iguales”, enfatizó, señalando que la unidad se construyó sobre la base de enfrentar un proyecto regresivo, aunque reconoció que las diferencias de matices son parte del ejercicio democrático.
El tono de la entrevista se endureció al abordar la gestión del presidente José Antonio Kast. Figueroa fue categórica al señalar que el gobierno ha actuado bajo una lógica de engaño deliberado:
“Él señaló frente a emplazamientos públicos que no se iba a retroceder en derechos, que no se iban a hacer políticas de recorte. Y lo que estamos viendo es que eso sí está ocurriendo. Efectivamente, lo que estamos viendo es que hubo dolo”.
La dirigenta sostuvo que el mandatario evitó explicitar medidas económicas durante la campaña que hoy sí está ejecutando, lo cual califica como un discurso diseñado para la ciudadanía que no correspondía a sus planes reales.
¿Una oposición obstruccionista?
Sobre el futuro rol de su partido, Figueroa descartó que el PC adopte una postura puramente obstruccionista. Afirmó que, aunque mantendrán una “oposición firme”, los parlamentarios comunistas están disponibles para dialogar, siempre que esto no implique retrocesos en derechos sociales ni medidas que favorezcan exclusivamente a las grandes fortunas.
Finalmente, la secretaria general cuestionó el manejo que el Gobierno ha dado a instituciones como la Junaeb, Codelco y Enap. A su juicio, el Ejecutivo está utilizando datos y proyecciones para deslegitimar el rol público de estas entidades, advirtiendo que el mayor riesgo es que servicios como la alimentación escolar terminen siendo gestionados bajo esquemas de mercado, como los vouchers, en lugar de garantizarse como derechos ciudadanos. La relación entre el PC y La Moneda se mantiene en estado de tensión, con el debate por la sala cuna universal asomando como el próximo punto de confrontación política.