En un despliegue de seguridad orientado a controlar la actividad ilícita tras las rejas, personal de Gendarmería ejecutó un registro y allanamiento masivo en cuatro recintos penales de la Región de La Araucanía. La operación, que se extendió por dos jornadas, permitió la incautación de diversos artículos prohibidos, incluyendo teléfonos celulares, módems de internet, armas blancas y sustancias ilícitas.
Hallazgos en los recintos de Angol y Temuco
Uno de los focos principales del procedimiento fue el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Angol. Allí, en el módulo de comuneros mapuches, el personal incautó 9 teléfonos celulares, además de dispositivos electrónicos, cargadores, un arma corto punzante y drogas. Ante la gravedad de los elementos hallados, los involucrados fueron denunciados directamente al Ministerio Público.
Una situación similar se registró en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Temuco. En su módulo de comuneros mapuches, los funcionarios requisaron un teléfono móvil, diversos cables USB y documentación relevante, la cual será sometida a peritajes por las unidades de inteligencia institucional para determinar sus alcances.
Operativos en Victoria y Villarrica
La directora regional de Gendarmería, coronel Denisse Melgarejo Gómez, destacó la relevancia de estos operativos realizados también en las unidades de Victoria y Villarrica. Según la autoridad, estas acciones
Permitieron fortalecer la seguridad penitenciaria, prevenir hechos que pudiesen afectar el orden institucional y detectar los elementos prohibidos que fueron incautados al interior de estos recintos penales.
Particularmente en el Centro de Detención Preventiva de Villarrica, el equipo de Gendarmería detectó la presencia de forados realizados en el muro de un dormitorio, específicamente en el sector de condenados, lo que representa una vulneración directa a la infraestructura de seguridad.
Estas intervenciones se enmarcan en un procedimiento de carácter nacional, el cual cuenta con el seguimiento de las autoridades gubernamentales; de hecho, en la ex Penitenciaría de la Región Metropolitana, las labores fueron supervisadas por el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau. Actualmente, las unidades de inteligencia trabajan en el análisis del material incautado para esclarecer las redes internas de comunicación, mientras se mantienen las alertas preventivas en los recintos de la zona sur para evitar nuevas vulneraciones al régimen interno.