En una reciente intervención realizada este jueves 28 de mayo de 2026 en Cisjordania, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó que ha impartido la orden formal para que las Fuerzas de Defensa de Israel expandan su control territorial hasta alcanzar el 70% de la Franja de Gaza. Este movimiento busca intensificar la presión militar sobre el grupo Hamás, siguiendo un avance constante en la zona.
El mandatario detalló la progresión de la presencia militar en el enclave, explicando que las tropas pasaron de controlar un 52% hace unos meses a cerca de un 60% en la actualidad. Ante la consulta del público en el coloquio sobre la posibilidad de una ocupación total, Netanyahu pidió moderación y señaló que el objetivo actual es el 70%, dejando entrever una estrategia por fases.
“Ahora estamos en el 60 % de la Franja de Gaza, más o menos. Estábamos en el 50%, ahora hemos avanzado al 60 %. Esperen, vayamos por orden. Primero el 70 %. Empecemos por ahí”, declaró el jefe de Gobierno ante la audiencia.
Desde mediados de mayo, Netanyahu ha celebrado públicamente la expansión del Ejército más allá de las zonas delimitadas originalmente tras el alto el fuego del 10 de octubre. En ese momento inicial de la tregua, la presencia israelí se situaba en torno al 52%, cifra que se ha incrementado progresivamente, contraviniendo lo establecido en los acuerdos previos. El mensaje del Ejecutivo israelí es claro: el objetivo es desmantelar la capacidad operativa de Hamás para que el territorio deje de representar una amenaza para Israel.
Durante los casi ocho meses que ha durado el alto al fuego, la dinámica en terreno ha sido compleja. Se instauró una denominada “línea amarilla”, un límite no físico que ha obligado a los 2,1 millones de habitantes de Gaza a hacinarse en menos de la mitad del territorio total. Con esta nueva orden del 70%, queda por ver cómo afectará esta expansión a la población civil y a la viabilidad de futuras negociaciones, mientras el Ejército israelí sigue consolidando su posición en el enclave.