El directorio de Codelco celebró su primera sesión bajo la presidencia de Bernardo Fontaine. En este encuentro, el ejecutivo enfatizó la necesidad de implementar cambios estructurales y de largo plazo para enfrentar el actual escenario desafiante de la cuprífera estatal, reafirmando su relevancia estratégica para el país.
La sesión marcó la incorporación formal de los nuevos directores designados por el presidente José Antonio Kast: Luz Granier, Alejandro Canut de Bon y Daniel Díaz, este último en representación de la Federación de Trabajadores del Cobre. Tras asumir el mando, Fontaine agradeció el nombramiento y destacó que su objetivo es trabajar de la mano con ejecutivos, empleados y contratistas para fortalecer la organización y recuperar las confianzas perdidas.
Respecto a la visión estratégica, Fontaine fue tajante al señalar:
Nuestro mandato no es producir por producir, sino hacerlo de manera segura, eficiente y rentable.
Los cuatro pilares de la nueva gestión
Durante la jornada se definieron cuatro ejes fundamentales para el futuro de la compañía. El primero se enfoca en la seguridad: se creó el Comité de Seguridad El Teniente, integrado por Eduardo Bitrán, Ricardo Álvarez y Alejandro Canut de Bon, quienes realizarán el seguimiento del accidente ocurrido el 31 de julio de 2025. Además, el antiguo Comité de Sustentabilidad se transformará en el Comité de Seguridad y Sostenibilidad.
El segundo pilar busca maximizar los aportes de Codelco al Fisco sin incrementar la deuda, resguardando con rigor los recursos del Estado. El tercer eje apunta a ‘ordenar la casa’ con transparencia, para lo cual el directorio encargó al Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética (CACE) una auditoría forense externa que revise el cálculo de producción 2024-2025 y los costos asociados a la renovación de la Casa Matriz. Finalmente, el cuarto pilar es la sostenibilidad en sus dimensiones operacional, económica, ambiental y social.
Disciplina operativa y alianzas público-privadas
El directorio hizo hincapié en la necesidad de endurecer la disciplina operacional y revisar con lupa las futuras inversiones. Asimismo, se designó a Bernardo Fontaine y Luz Granier como representantes en el directorio de Novandino, sumándose a Alfredo Moreno. El plan contempla además impulsar alianzas público-privadas como vía para potenciar las capacidades de la estatal.
En el cierre, Fontaine apeló a la responsabilidad frente a Chile, instando al equipo a ser creativo y audaz. La gran interrogante que queda abierta es si estas medidas de austeridad y auditoría serán suficientes para revertir los resultados operacionales en el corto plazo mientras la empresa intenta fortalecer su posición para los desafíos futuros.