Un historial de delincuencia impune
El caso que conmociona a Quilicura tiene como protagonista a un adolescente de 16 años, quien fue formalizado por el brutal asesinato de un conductor de aplicación ocurrido en marzo de 2026. La víctima, tras ser atacada con más de diez puñaladas en la espalda, logró descender del vehículo para pedir auxilio, pero terminó desplomándose y falleciendo a los pocos minutos.
Según antecedentes revelados por Reportajes T13, el imputado acumulaba un extenso historial delictivo. En noviembre de 2025, fue detenido en Las Condes por el robo de un automóvil, siendo su primera formalización. Pese a esto, solo quedó sujeto a medidas ambulatorias bajo el seguimiento del entonces Sename, proceso que el menor abandonó tras asistir a una única entrevista.
Reincidencia y fatal desenlace
La conducta delictiva del joven no se detuvo ahí. El 4 de febrero de 2026, fue capturado nuevamente por otro robo con intimidación en Quilicura, quedando bajo arresto domiciliario nocturno. Poco después, el 2 de marzo de 2026, recibió una condena por libertad asistida especial debido al caso previo de Las Condes.
El trágico suceso del 19 de marzo de 2026 comenzó cuando el adolescente, acompañado por otro sujeto, llegó a la plaza Huaso Carlos Venegas. Tras intentar abordar un primer vehículo, cuyo conductor sospechó de sus intenciones y se retiró, ambos sujetos subieron a un segundo automóvil. Cámaras de seguridad confirmaron que, una vez dentro, procedieron a atacar violentamente al chofer.
La impactante detención frente a su madre
El operativo del OS-9 de Carabineros culminó con la detención del menor en presencia de su madre. En los registros difundidos, se escucha a la mujer preguntar con desconcierto: “Yo soy la mamá del menor, ¿qué pasa?”. Al ser informada por el funcionario policial sobre la detención, el adolescente respondió de manera desentendida: “Dicen que por un homicidio, hueón”.
Ante la pregunta de la madre sobre la identidad de la víctima, el joven se limitó a contestar “No sé, no sé qué hueá”. Este procedimiento cerró una seguidilla de hechos delictivos que terminaron con la vida de un trabajador que solo cumplía con sus funciones de transporte de pasajeros.