El caso de los doctores Yáñez
La Fiscalía de La Araucanía lidera una investigación de alta gravedad contra los oncólogos Eduardo y Patricio Yáñez, padre e hijo. Ambos profesionales, quienes se desempeñaron durante años en el Hospital Hernán Henríquez Aravena de Temuco, están acusados de captar pacientes del sistema público para incluirlos en ensayos clínicos experimentales realizados en el Instituto James Lind, centro del cual son propietarios.
La sospecha central es que los médicos utilizaron su posición en el Comité Oncológico del hospital para acceder a fichas clínicas y seleccionar perfiles de pacientes específicos. La Fiscalía investiga actualmente la derivación de 142 pacientes hacia su recinto privado. La fiscal Nelly Marabolí indicó que el objetivo es esclarecer si estas prácticas experimentales influyeron en el agravamiento de la salud de los afectados o en sus respectivos fallecimientos.
Irregularidades y falta de consentimiento
Un informe de Contraloría reveló serias anomalías administrativas. Se detectó que, en el 76% de los casos, los médicos retiraron biopsias sin ser los doctores tratantes. Además, el organismo constató la inexistencia de consentimientos informados, un requisito fundamental para cualquier estudio clínico. Pese a que en redes sociales los facultativos destacaron haber realizado más de 300 ensayos en 20 años, hoy enfrentan cuestionamientos éticos y penales.
El caso de la paciente Eliana Fuentes Bustamante, fallecida en 2024, ha sido clave en las indagatorias. Su hija, Patricia Sandoval, denunció que el tratamiento experimental “Giredestrant” se ofreció como una alternativa médica convencional: “En ningún momento le dijeron que era una investigación. Se suponía que era un nuevo tratamiento, no un experimento”, relató. La hija de la paciente sostuvo que el cáncer avanzó críticamente en solo un mes bajo el cuidado de los imputados.
Medidas en el Hospital de Temuco
Ante la gravedad de los antecedentes, el director del Hospital Hernán Henríquez Aravena, Sergio Castillo, confirmó la suspensión de ambos oncólogos mientras se sustancia un sumario interno. El recinto además se encuentra restringiendo los accesos a fichas clínicas, tras descubrirse que funcionarios ya desvinculados mantenían permisos habilitados en el sistema.
Aunque los médicos mantienen su calidad de imputados en la causa, el Instituto James Lind continúa operando de forma regular. Las autoridades continúan analizando las fichas y los protocolos de derivación para determinar la responsabilidad legal de los involucrados en esta presunta red de captación de pacientes vulnerables.