El Plan de Emergencia Habitacional, la ambiciosa hoja de ruta del gobierno de Gabriel Boric para edificar 260 mil viviendas en cuatro años, ha cerrado su ciclo con un balance agridulce. Aunque la meta cuantitativa total se alcanzó, un reciente informe de la corporación Déficit Cero expuso una realidad compleja: los resultados fueron profundamente desiguales a lo largo del país, evidenciando que la crisis habitacional está lejos de darse por superada.
Desigualdad regional y desafíos financieros
El análisis técnico muestra contrastes drásticos entre los territorios. Mientras que regiones como La Araucanía lograron sobrepasar sus objetivos iniciales, zonas con alta demanda como Antofagasta apenas concretaron un 30% de cumplimiento. Más allá de las cifras de construcción, el estudio advierte sobre fallas estructurales financieras derivadas del sistema de subsidios vigente y la ausencia de una hoja de ruta con visión de largo plazo.
La defensa de la gestión de Boric
Pese a las críticas, sectores de la oposición han salido a respaldar el legado del expresidente. La diputada Ana María Gazmuri (AH), miembro de la Comisión de Vivienda, destacó que el mayor mérito del plan fue instalar la magnitud de la emergencia en la agenda pública. No obstante, hizo una autocrítica sobre la implementación operativa:
Quedó claro que no basta con fijar metas ambiciosas si el Estado no actúa de manera coherente y articulada, generando una red que incluya a municipios y a la sociedad civil. La vivienda digna exige un compromiso completo desde el Estado.
En la misma línea, el diputado independiente-PPD Héctor Ulloa, integrante de la instancia legislativa, enfatizó que convertir el déficit en una prioridad nacional es un paso esencial, aunque persisten brechas territoriales que exigen correcciones urgentes.
¿Qué viene para el gobierno de José Antonio Kast?
Ulloa instó al actual gobierno de José Antonio Kast a mantener la continuidad de las políticas habitacionales, tratando el tema como una política de Estado más que de un gobierno en particular. Según el legislador, el desafío actual es tomar lo avanzado, corregir las profundas desigualdades territoriales y proyectar soluciones sostenibles para las familias del sur de Chile.
El informe de Déficit Cero también reconoció avances positivos, destacando la modernización en el fortalecimiento de subsidios y nuevas herramientas orientadas a facilitar el acceso a créditos hipotecarios para los sectores medios. Con estas bases, el Ejecutivo de José Antonio Kast enfrenta ahora una meta aún más exigente: la construcción de 400 mil viviendas, un objetivo que pondrá a prueba la capacidad de gestión frente a los problemas financieros y de descentralización detectados.