En la comuna de Carahue, Región de La Araucanía, se llevó a cabo la inauguración de una moderna pasarela peatonal diseñada específicamente para proteger el humedal de Monkul. El proyecto, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), contó con una inversión total de $600 millones destinados a fomentar el acceso ciudadano y la preservación del ecosistema.
La obra fue recibida formalmente por la comunidad indígena “Mateo Nahuelpán”. Mariela Nahuelpán, dirigenta del sector, destacó el valor simbólico de esta estructura para los habitantes locales y su relación histórica con el entorno:
Es un hito que releva la importancia de dialogar con los espacios, respetar su fragilidad y por sobre todo pensar y actuar en forma coherente en respeto a todo lo que son estos lugares maravillosos, llenos de memoria, llenos de significado y por los cuales tenemos que trabajar día a día.
Por su parte, el secretario ministerial de Obras Públicas, David Plaza, hizo hincapié en el enfoque sustentable del diseño. El personero subrayó que la construcción no solo ofrece calidad estética, sino que garantiza el respeto a la biodiversidad local, permitiendo que las futuras generaciones de Monkul disfruten del patrimonio natural sin afectar el equilibrio del terreno.
Detalles técnicos y biodiversidad del sitio
La infraestructura destaca por ser una pasarela elevada con accesibilidad universal que se extiende a lo largo de 705 metros lineales. Además, la obra incluye 3 miradores estratégicamente ubicados en el borde sur del cauce de agua, diseñados para que los visitantes puedan realizar observación de flora y fauna sin intervenir directamente en el humedal.
El humedal de Monkul, reconocido internacionalmente desde 2020 como Sitio Ramsar, se localiza a cerca de 74 kilómetros al poniente de Temuco. El ecosistema forma parte de la cuenca del río Imperial y abarca aproximadamente 48.800 hectáreas, integrando tanto la microcuenca del río Monkul como la laguna de Trovolhue.
La importancia ecológica del área es masiva: el catastro indica la presencia de al menos 171 especies de plantas —incluyendo ejemplares endémicos y vulnerables como el mañío de hojas largas— y cerca de 134 especies de animales. Entre ellas, destacan 80 aves acuáticas, 13 especies migratorias y la nutria del mar. Para las comunidades mapuche, este territorio ha sido desde tiempos precolombinos un pilar fundamental de subsistencia mediante la pesca y la caza.
Actualmente, la estructura ya se encuentra a disposición del público. Se espera que este nuevo eje de infraestructura fomente un turismo responsable que permita poner en valor los recursos naturales de la Región de La Araucanía, planteando un modelo a seguir para futuros proyectos de conservación en zonas protegidas de Chile.