El caso que terminó con la expulsión de dos uniformados
Dos excarabineros fueron formalizados por diversos delitos tras un violento operativo policial ocurrido en noviembre pasado. La investigación, que derivó en la expulsión inmediata de ambos funcionarios de la institución, se centra en un procedimiento realizado durante una fiscalización a una reunión de automovilistas, el cual terminó con civiles agredidos y graves irregularidades en el parte policial.
Según los antecedentes judiciales, el operativo comenzó con una persecución que culminó en una detención extremadamente violenta. Las víctimas denunciaron que los ahora exuniformados rompieron los vidrios del vehículo y propinaron brutales golpes a los ocupantes. Incluso, uno de los afectados declaró haber recibido impactos con la empuñadura de un arma en su rostro mientras se encontraba reducido en el suelo.
Videos contradicen el parte oficial
El caso dio un giro drástico cuando aparecieron registros audiovisuales que desmintieron la versión entregada por los policías en el parte oficial. La Fiscalía investiga un posible montaje, ya que los efectivos acusaron falsamente a las víctimas de conducir bajo la influencia del alcohol y de intentar agredir al personal para justificar su accionar.
Tras revisar las cámaras de seguridad y las grabaciones de los vehículos patrullas, la justicia no logró corroborar la supuesta agresión denunciada por los carabineros. En consecuencia, el tribunal resolvió sobreseer al conductor afectado, mientras que la causa ahora apunta directamente a la falsificación de instrumento público y otros delitos asociados al actuar de los exuniformados.
Evidencia balística y medidas cautelares
Un detalle que encendió las alarmas durante la audiencia de formalización fue el hallazgo de evidencia balística vinculada a un arma no institucional. En el lugar del procedimiento se encontró una vaina correspondiente a una pistola a fogueo que estaba en posesión de uno de los involucrados, lo que abre interrogantes sobre el uso de equipamiento no reglamentario durante el turno.
Los exfuncionarios enfrentan cargos por apremios ilegítimos, disparos injustificados, tenencia ilegal de armas y falsificación de instrumento público. Actualmente, uno de los imputados se encuentra bajo la medida cautelar de prisión preventiva por riesgo de fuga, mientras que el segundo quedó con arraigo nacional y la prohibición absoluta de acercarse a las víctimas. Desde Carabineros enfatizaron que la institución no tolerará conductas que se alejen de sus principios y estándares de servicio.