La alianza militar entre Rusia y Corea del Norte dio un paso crucial al inaugurar una conexión directa por carretera, un proyecto que consolida aún más su relación bilateral en el marco de la guerra en Ucrania. Este nuevo puente sobre el río Tumen, que marca la frontera, busca agilizar los intercambios entre ambas naciones y profundizar su cooperación estratégica.
Hasta ahora, ambos países solo contaban con conexiones férreas y aéreas. Este ambicioso proyecto, que tardó dos años en concretarse, se materializa en el nuevo puente sobre el río Tumen, bautizado como Khasan-Tumangang, y también conocido popularmente como el ‘Puente de la Amistad’.
La obra fue financiada íntegramente por Rusia, con una inversión aproximada de 9.000 millones de rublos, lo que equivale a unos 120 millones de dólares. Está diseñado para el tránsito de personas, camiones de carga y vehículos particulares, con una capacidad estimada de soportar cerca de 300 vehículos y 2.850 personas diariamente.
Según Victor Cha, analista norteamericano del centro de estudios estratégicos e internacionales, el objetivo principal del puente es optimizar la logística en tiempos de conflicto. El experto sostuvo al citado medio que:
La velocidad de la construcción refleja el volumen de actividad comercial entre ambas partes. Esto se debe en gran medida al suministro de tropas, armas, municiones y mano de obra por parte de Corea del Norte para la guerra de Putin en Ucrania.
Desde Moscú, el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores celebró que el puente contribuirá al “desarrollo de los intercambios comerciales, económicos y humanitarios” entre Corea del Norte y el Lejano Oriente ruso. El Ministerio ruso de Transporte añadió que “por primera vez se establecerá una conexión directa por carretera entre ambos países” y que “se espera que el tráfico comience este verano (junio)”.
Imágenes satelitales de Planet Labs PBC confirman que la obra está prácticamente finiquitada, lo que respalda la expectativa de su uso a partir de mediados de año. Hasta la fecha, Corea del Norte no ha emitido comentarios oficiales sobre la finalización del puente.
El apoyo norcoreano a la guerra de Ucrania
Desde hace ya un tiempo, tanto Ucrania como Corea del Sur han señalado que Corea del Norte habría enviado al menos 15.000 soldados al frente ucraniano para apoyar a su aliado ruso, aunque esta cifra nunca ha sido confirmada por ninguna de las naciones. No obstante, hace un mes, el líder Kim Jong Un se refirió a los sacrificios de sus militares, mencionando que muchos habían optado por el suicidio antes que entregarse a Kiev.
Medios británicos también reportan que Pyongyang habría provisto misiles y armas de largo alcance. Seúl estima, además, que unos 2.000 norcoreanos habrían perdido la vida en el conflicto, una cifra que subraya la profundidad del compromiso norcoreano.
El pacto entre Moscú y Pyongyang parece estar dando frutos, con informes que indican contactos para extender el apoyo militar norcoreano a Bielorrusia, otro socio estratégico del Kremlin. La agencia de inteligencia de Corea del Sur sostiene que, a cambio de la provisión de soldados, el Norte ha recibido de Rusia suministros, alimentos, combustible y tecnología militar.
Esta colaboración se da en un momento en que el país asiático atraviesa una crisis considerable. Además, tras la pandemia de COVID-19, Corea del Norte ha reabierto sus puertas al turismo exclusivamente para ciudadanos de Rusia y China, con la inauguración de centros vacacionales y resorts invernales impulsados por el propio Kim Jong Un.
La apertura del puente Khasan-Tumangang no solo sella una vital conexión física, sino que consolida una alianza estratégica que se profundiza en múltiples frentes. ¿Cómo impactará esta nueva arteria en la dinámica de la guerra en Ucrania y en el aislamiento de Corea del Norte?