Con un respaldo calificado como histórico por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el megaproyecto de Ley de Reconstrucción Nacional superó su primer trámite legislativo en la Cámara, trasladando ahora su discusión al Senado. Esta iniciativa, considerada el sello de la actual administración, busca ser el motor para revertir el estancamiento económico del país.
Claves del proyecto y votación
Durante la sesión, los legisladores aprobaron puntos centrales de la propuesta del Ejecutivo. Entre las medidas destacan la reducción gradual del impuesto corporativo del 27% al 23%, la implementación de una invariabilidad tributaria por 25 años, además de la incorporación de un crédito al empleo y la denominada reintegración tributaria. Por otro lado, la Cámara rechazó eliminar la franquicia tributaria del Sence y desestimó modificar la Ley de Propiedad Intelectual en lo referido al uso de datos para sistemas de inteligencia artificial.
Para lograr este avance, el titular de Hacienda agradeció el apoyo de parlamentarios de la coalición de Gobierno, junto a sectores del Partido Nacional Libertario, el Partido de la Gente y votos individuales de otros sectores. Respecto a la urgencia de la medida, Quiroz fue enfático al señalar:
La única manera de salir adelante, y por lo tanto la única manera de seguir proveyendo beneficios sociales y atendiendo las necesidades de todos los chilenos, es con crecimiento. Y para crecer hay una sola forma: devolver la energía creadora al sector privado, que es el que empuja las economías.
El ministro añadió que este marco legal permite restaurar un entorno propicio para la inversión, la creación de puestos laborales y mayores oportunidades para la ciudadanía.
La visión desde Economía y las advertencias fiscales
Por su parte, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, utilizó la red social X para valorar el resultado de la votación: “Hoy hemos dado el primer paso para la recuperación económica de Chile. La aprobación del Proyecto de Reconstrucción Nacional en la Cámara es una gran noticia para retomar el crecimiento económico, la creación de empleos y así mejorar la calidad de vida de las personas”. Mas realizó un llamado directo a la Cámara Alta para que respalde el texto y permita dejar atrás el ciclo de baja actividad.
A pesar del optimismo gubernamental, la iniciativa enfrenta cuestionamientos técnicos. El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) reconoció el espíritu pro-crecimiento del proyecto, pero advirtió sobre sus riesgos financieros. Según el organismo, la ley generaría déficits fiscales al menos hasta el año 2031, situación que podría prolongarse si las metas de alza del PIB no se cumplen según lo proyectado. El mayor temor del ente técnico reside en un eventual descalce entre los costos fiscales y los beneficios de la reforma, los cuales aún no están garantizados o podrían demorar más de lo previsto en materializarse.
Actualmente, el proyecto se prepara para su debate en el Senado, donde el Gobierno deberá navegar las críticas técnicas y la presión política por asegurar la viabilidad de sus proyecciones de crecimiento.