Un complejo escenario enfrenta la comuna de Antuco, en la Región del Bío Bío, tras la activación de una Alerta Amarilla por un voraz incendio forestal. El siniestro, denominado técnicamente como ‘711 – RUCUE’, ha consumido cerca de 61 hectáreas y ha obligado a la evacuación preventiva de aproximadamente 20 familias del sector rural Alto Rucue.
¿Qué causó la emergencia? Según los reportes iniciales, las condiciones climáticas han sido determinantes. La zona cordillerana ha sido azotada durante esta jornada por intensas rachas de viento puelche, que han alcanzado velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, acelerando el avance del fuego en diversos flancos del terreno.
Medidas de emergencia y albergues
Ante la magnitud de la situación, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) activó protocolos de protección civil. Para asistir a los damnificados, se habilitó el albergue Víctor Ríos Ruiz, ubicado en Arturo Prat N°105, con una capacidad para recibir a 36 personas. Hasta el momento, 3 personas permanecen en el salón parroquial local, mientras que el resto de los afectados se trasladó a casas de familiares.
El delegado regional presidencial del Bío Bío, Julio Anativia, entregó detalles sobre el estado del incendio:
El delegado señaló que, si bien se procedió a la evacuación preventiva por seguridad, la situación estaría bastante controlada y regulada por los organismos de emergencia, asegurando que el fuego se mantiene lejos de las viviendas, aunque la preocupación entre los vecinos persiste.
Situación en Santa Bárbara y proyecciones
La emergencia no se limita únicamente a Antuco. El delegado presidencial provincial, Juan Pablo Mellado, confirmó que las condiciones meteorológicas siguen siendo críticas. Paralelamente, en la comuna de Santa Bárbara, el alcalde Cristián Oses informó sobre múltiples emergencias simultáneas, incluyendo incendios forestales y reportes de voladura de techumbres provocadas por el mismo fenómeno climático.
¿Cuál es la proyección para las próximas horas? Las autoridades esperan que la intensidad del viento disminuya durante la madrugada y la mañana de este jueves. Esta baja en la velocidad del aire permitiría que brigadistas de Conaf, junto al apoyo de empresas forestales y voluntarios, puedan acceder a las zonas afectadas para extinguir definitivamente el foco RUCUE.