La aventura de Damián Pizarro en Racing Club parece tener fecha de término. El delantero nacional, quien arribó al conjunto argentino como una apuesta a futuro, no ha conseguido cumplir con las expectativas de su entrenador, Gustavo Costas, y la dirigencia ya trabaja en buscarle una salida pese a que su vínculo original se extendía hasta finales de este año.
¿Por qué no logró adaptarse el formado en Colo Colo? La situación es clara según los reportes desde Argentina. El medio Diario Olé fue categórico al respecto, señalando que la estadía del jugador de 21 años no resultó como se planificó originalmente. La directiva ya incluye este caso dentro de su autocrítica y se prepara para negociar con los representantes del futbolista.
El factor Costas y la falta de continuidad
El principal obstáculo para Pizarro ha sido la falta de convicción que le transmitió al técnico. Según Diario Olé, la postura de Gustavo Costas fue tajante: “Nunca convenció a Costas lo demostrado por el trasandino en los entrenamientos ni en los pocos minutos oficiales que le tocó sumar”.
Este panorama se vio aún más complejo tras un desgarro inicial que frenó su rodaje. Sin embargo, la gota que terminó por rebasar el vaso fue la irrupción de Tomás Pérez. El juvenil de 20 años fue preferido por el estratega por sobre el chileno, respondiendo incluso con un gol en la Copa Sudamericana, lo que desplazó definitivamente a Pizarro de la consideración técnica.
Balance de su paso por La Academia
En su breve ciclo por Racing, los números del atacante son escasos. El registro final se resume en apenas cinco partidos disputados, donde solo en dos de ellos pudo saltar al campo como titular. Su aporte ofensivo se limitó a una sola asistencia, entregada en el triunfo por 3-0 frente a Atlético Tucumán.
El futuro del exjugador albo es incierto, considerando que su llegada fue mediante un préstamo con una opción de compra fijada en cinco millones de dólares por el 70% de su pase. Actualmente, con la puerta de salida ya abierta, el club argentino busca cerrar un ciclo que no estuvo a la altura de lo esperado por ninguna de las partes involucradas.