Con solo 16 años, Valentina Lema se ha consolidado como una figura emergente de la disciplina tras coronarse campeona nacional en la categoría suelo, nivel 6. Este logro ocurrió en el marco del Torneo Nacional de Gimnasia Artística Copa Chile 2026, evento realizado en el Polideportivo del Estadio Nacional que congregó a más de tres mil deportistas de todo el país.
Para la estudiante del Colegio Mayor Tobalaba, este triunfo en su aparato favorito no fue producto del azar, sino el resultado de un largo ciclo de preparación y disciplina.
Siento que mis esfuerzos están dando frutos. Ganar en el aparato que más me gusta es algo muy lindo para mí, comentó la deportista tras su presentación.
La mentalidad tras el éxito de Valentina Lema
A pesar de contar con experiencia previa en torneos internacionales, Valentina Lema enfrentó este desafío bajo una estrategia distinta: priorizar el disfrute sobre la presión. Según la joven, controlar los nervios fue la clave para alcanzar el primer lugar en la Copa Chile 2026.
La trayectoria de la gimnasta es extensa. Comenzó su carrera a los cuatro años, siguiendo los pasos de sus dos hermanas mayores. A lo largo de la última década, ha integrado el entrenamiento diario y las exigencias físicas como parte central de su identidad. El deporte puede ser extremo y hay elementos muy difíciles que generan miedo, pero he aprendido a superar cada obstáculo, aseguró.
El equilibrio entre disciplina y música
El alto rendimiento implica decisiones importantes. Mientras otros adolescentes priorizan reuniones o fiestas, Valentina Lema dedica sus energías a la gimnasia sin sentirlo como un sacrificio. Su madre, Paulina Guzmán, destaca la madurez de su hija: Para ella entrenar no es una obligación. Es parte de su vida. Hace sacrificios, pero disfruta lo que hace y tiene muy claro lo que quiere.
Un factor diferenciador en la rutina de la campeona es su vínculo con la música. Intérprete de piano y guitarra, sus gustos son eclécticos: desde Frédéric Chopin y ABBA, hasta Queen, Sabrina Carpenter, bossa nova y K-pop. Curiosamente, esta afición comenzó como un remedio para los mareos en sus viajes desde San José de Maipo.
Hoy, la música es su ritual previo a cada competencia. Cuando escucho música o canto mis canciones favoritas, me relajo y me concentro mejor. Me ayuda a ordenar todo en mi cabeza, explicó. Con el título nacional ya en sus manos, Valentina Lema continúa proyectando nuevos desafíos deportivos, manteniendo el enfoque que la ha llevado a la cima de la gimnasia chilena.